img Si por contrato, Amor inesperado.  /  Capítulo 2 La vida cambiará | 1.16%
Instalar App
Historia

Capítulo 2 La vida cambiará

Palabras:1087    |    Actualizado en: 09/07/2025

onestidad-. ¿Por qué ofrecerl

sonrisa apenas curvada, más

s eternas. Necesito un compromiso convenien

pretó lo

i digo

rla, pero lo suficiente para que s

yer. Y créeme... él no es alguien a qu

nta, pero fue suficiente

po para pensa

n asi

. Si no estás aquí... sabré que es un no, y el destino de tu am

sintió l

uedo

ía -dijo él, dándose la vuelta como si ya hubie

Antes de cruzar el umbral, se

te de espaldas, como si lo que acababa de oc

que su vida acababa

intió pesada, pero sabía que antes de volver a dejar que sus

esores recogiendo materiales... todo parecía tan ajeno a ella. Sentía el zumbido persistente de un dolor

del hotel. Caminó sin rumbo fijo, sin responder los mensajes de sus hermanos ni de su madre, hasta que se e

un árbol cuya sombra la cubría por c

pe

ba a punt

do como si la envolviera una mant

hija. No sol

a y valores. Hermana de Aaron, líder nato, estratega implacable. Hermana de Alicia

la era la pe

que no si alguien necesitaba ayuda. L

sacrificar por los demás? ¿Ha

jos llenos de miedo, su voz quebrada diciendo que no quería casarse.

sondable

na tarde. Una oportu

mbién u

unos tíos abusivos que se aprovech

lma. Si alguien tenía que hacer algo para salvar a su amiga... sería

le preguntó nada. Apenas la vio, hizo una breve llamada interna. Sofía pensó q

con traje negro y un auricula

neutro-. El señor Fort la espe

ó. Se limitó a a

ro y madera pulida. Durante el trayecto, Sofía intentó calmar sus pensamientos

talaciones que, por fuera, lucían como un club privado de élite. Grandes portones, seguridad estri

hipódromo? -preg

en rojo, paredes adornadas con fotografías enmarcadas de caballos ganadores y trofeos de competiciones pasa

ia habló

señor Fort está en la te

l, sillones elegantes, pantallas gigantes que mostraban estadísticas. Había hombres y mujeres vestidos con

tó, más para sí misma qu

on un gesto hacia una e

bi

de allí, la vista a la pista era perfecta. Los caballos corrí

nces l

Llevaba un traje gris oscuro perfectamente cortado, la camisa negra desabotonada solo e

ajustado que dejaba poco a la imaginación. Reía, tocándole el brazo con fingida familiar

stancia prudente. Algo e

mbre con quien

img

Contenido

img
  /  2
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY