elea po
resiste más; indignado, se está por acercar y Velkran lo toma del
a con una joven muy bella y atractiva que se queda
owan. -corre para alcanzarlo. Se suben
ué hombre tan atractivo! Hasta su n
ingresan al lugar buscando al arquitecto
ortesía, porque su humor e
-Pero me alegra que esté aquí, así puede ver los progresos de la obra y t
discoteca? -Rowan, está desesperado, necesi
más diría, por las dudas si algo se complica -responde aun
emana -responde direc
al cabello. -Es imposible, estamos haciendo
se preocupe, pero yo necesito tenerlo todo li
paralizado al ver a Rowan alejarse,
aremos para el sábado. -el observa el lugar y sabe que es muy complicado terminar to
piensas
; un ejemplo, las barras: ¿quién verá el interior co
ncargado de la obra a
as veinticuatro horas; si no, no podremos cu
en va a dirigir el lugar; necesitamos gente de nuestra confianza, no podemos po
a trabajar aquí. -Velkran duda un instante, se queda pensando; sabe que
es de ambos bandos, se formó un odio entre ellos; ya no hay más uniones, ni relacio
coba; minutos después alguien golpea su
ntra. -No puedes negar que eres el fiel retrato de tu padre, siempre tan molesto, tan de mal humor. ¿Qu
me molesta enormemente, quiero ir y arrancarla de su lado y gritarle que ella es mía y de nadie más
cuéntame por qué aún no habla
entras le cuenta su angustia crece dentro de
, seguro en tus decisiones, que no te comprendo en este momento. -Kat
ro depende mi felicidad, ella puede aceptarme o rechazarme y no querer volver a verme. -él analiza cada una de es
ces que ella lo siente también, no debes dudar, sabes que te queda poco tiempo o la pe
dra otra vez, termina y con muchos nervios sale de su h
ia como cualquier ciudada
enes posponiendo esa conversación siempre con alguna excusa. -Luc
o hablamos. -hace otra reverencia y antes de que
a todos y se sienta junto a su amigo. -Velkran,
les digas las nuevas novedades -sonríe po
nriendo, pero con el tono de voz
iscoteca y que necesita personal de co
dos se negaron; nadie qui
ero lo que nos pides puede ser nuestra propia muerte si nos
me encargo, nadie los molestara, el pago es

GOOGLE PLAY