noche, vibrando contra la madera o
mirar para s
fí
s 9 en punto, como un
anudándose la corbata. Dante
vida que se me negaba, evidencia
rgo, la foto
ñeca, adornada con la pulser
cía: "Ven por ell
ión se nubló y mi agarre en el te
haberlo
ión y haber hecho las maletas para el
que mi madre me dejó antes d
un mundo donde era amada, y Sofía
hacienda principal, mis piernas
ir una palabra. Conocían la jerarquía
el diván, luciendo com
ando la pulsera con un de
era, viniendo a mendiga
firme a pesar de los violentos lat
ndo el frente de
oca me pertenece aho
la sostuvo colgando so
íllate
edé h
ite que no eres na
raldas que ca
cansada de mi madre
rosamente,
reando la bilis en la part
vor", s
s ojos brillando
ps
ó la
a golpeó
meraldas haciéndose añicos resonó como
s de mi herenc
moverme, la pesada pu
e cerca por sus padres
elo al instante, estalla
a formando un moretón fresco y furioso, p
itó, señalándome con
bé! ¡Traté de detenerla
restos rotos de la pulse
a menos de tres
a Sofía,
sa llorando.
ada se desvió
quia rota e
destello de recono
a", ladró
as me pusi
ojos en los de Dante. "Dante, mírame
esvió l
mandíbula tan apretada que pen
o sa
o, tenía q
ba admitir que su esposa era un monstruo,
o Isabel, su voz
azos. Por dañ
bandonando mis pulmone
erró lo
n paso a
ó en mi
", dijo e
ás de lo que el látigo
cionado m
ces m
ho, un sonido h
creer que el amor importaba en u
me arrastra
s al poste de hie
el cuero cortando el a
mi camisa y mordió mi pie
it
nombre
o, tercer y cuarto latigazo, mis
lo b
me llevara, rezando para que cuando des

GOOGLE PLAY