Nacida para destacar: la misteriosa esposa que me robó el corazón / Capítulo 5 ¿De verdad era la Doctora Fantasma | 3.07%ndo se detuvo en seco. Se volvió, con la mira
una cuchilla. "Si todavía quieres ser mi esposa, preséntate en el hospital ma
ión. Y antes de que Dayna pudiera responder, dio un porta
a escalera para evitar desmoronarse. Su cuerpo temblaba por la debilidad y e
espo
ítulo podía tomarlo, pues ya
ión ni la redención, sino un corte limpio
do de tres años de recuerdos, algunos dulces, la mayoría, amargos. Cada rincón de es
e dejarlo
y hasta
los esenciales. ¿Y el resto? Lo dejó atrás sin dudarlo un i
izo soltar una
ía del Grupo Murray, un imperio que le ha
se había aferrado a su apellido como a una tabla de salva
apel de esposa devota, no porque f
e que nunca la vio por quien realmente era. Pero a partir de ahora, est
guientes, el divo
os de Dayna. Ni siquiera le dedicó una segunda mirada. Estaba demasiado ocupado con su quer
errumbado, suplicando, llorando, hacien
aho
ente a la municipalidad,
stalado en su silla de ruedas. La luz del sol se colaba entre los árboles y b
o esperaba que Kristopher se presen
cerca lo miraban de reojo
a respiró hondo, se acercó a él y asintió
ato. Al verla, sus dedos se apretar
pero hubo un cambio sutil, algo
ue la observaba. Instintivamente, bajó la vista hacia su blusa, preguntá
pidamente y entrecerró
o podía a
abía hecho. Realmen
pido: papeles firmados, confirmados y archivado
intió que una extraña mezcla d
fructífera". Esbozó una sonrisa amable y extend
una expresión serena pero distante. "Hoy te m
completamente
matrimonio por contrato? ¿Por qué
eó. "No olvides tu rol. Aho
Eso sonaba demasiado a alg
su lugar", que fuera una esposa d
ricas: frías, estrictas y de l
Conmigo no hay divorcio. Solo la muerte nos separa. Te casaste conmigo, así que n
miró, est
lo que acabab
do, su corazón dio un lat
ediato. No podía permitirse dar
palabras, vacías y car
flexionando sobre ello, un aut
er. Su voz, seca y firm
ó al vehículo aun así. No era el mom
daron fijos en ella. Sus dedos acariciaron inconscientemente e
¿O de verdad lo h
o, Dayna sacó su cel
a llegó una avalancha de llamadas perdidas y m
ras con Maddie. ¡Y ha pasado casi
ta el te
agas perder l
na mientras bloqueaba tranquilamente su núme
solo vistazo. Entrecerró los ojos y una leve s
ando el celular de ella se ilum
mero. Pero en el instante en que Kri
Nunca olvidaba un número. Pertenecía a Nel
ue la mayoría de los profesionales titulados envidiarían,
¿Podía Dayna... ser realm
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