tación, pero para Maximilian y Sara, el único sonido en
ra de Sara con sus brazos fuertes, levantándola en vilo y atrayéndola hacia él en el borde de la cama. Ella soltó un pequeño jadeo al sentir la dureza del p
de Sara a través del fino algodón de su uniforme. Podía saborear la dulzura fresca de su boca, una mezcla de menta y de un anhelo que rivaliza
a de una urgencia primitiva-. Dime que no me detenga. Si m
insalvable entre el todopoderoso CEO de Roth Industries y una simple enfermera de turno...
io al titán corporativo. Vio a un hombre herido, aislado en una fortaleza de cristal, rodeado de buitres que solo esper
corazón de Sara tomó la decisi
oth. Se había enamorado irreparablemente del hombre en las sombras. Del hombre q
ejando caer su frente contra la
ovieron con una destreza hambrienta. Los botones del uniforme de Sara cedieron uno a uno bajo sus dedos impacientes. Ella correspondió, desliza
lumna de Sara con devoción ciega, memorizando cada vértice, cada estremecimiento que provocaba con su tacto. En un mundo donde le habían arrebatado
s, ni promesas de futuro. Solo hubo la urgencia del momento presente, el lenguaje de los cuerpos que se reconocen en la adversidad. C
en la penumbra de la habitación VIP, Maximilian pronunció su nombre como si fuera una plegaria sagrada, af
e había reducido a un suave re
s silenciados. En la amplia cama, Maximilian dormía profundamente. Era la primera vez desde el accidente que su rostro, parcialmente oculto por los vendajes, no m
de lado, observaba el pecho d
ntregado no solo su cuerpo, sino su alma entera a un hombre que, cuando recuperara la vista y volviera a su tr
de Maximilian fuera de su cintura. El suelo frío la hizo estremecerse cuando se puso de pie, buscando su r
nta estaba seca y su mente era un to
se paso entre las nubes que se disipaban, iluminaba débilmente el lujoso mobiliario. Se acercó a
ro negro del abog
as le dejaba unos documentos importantes que el CEO había exigido revisar en cuanto recuperara la vista. En uno de los arreb
na carpeta de manila sobre la alfombra. Un grupo de fot
corporativos de Roth Industries, pero la luz de la luna iluminó el título del d
e Ingeniería: Sini
Ese era el yate de Maximilian. El
curiosidad profesional y un instinto de protección casi animal la
cía. Era una investigación privada c
e la explosión no fue producto de un fallo mecánico fortuito. La válvula de presión de la línea de combustibl
pirar. Alterada
te. Alguien había intent
interno adjunto al reporte pericial. Estaba dirigido al bufete de abogados y llevaba la firma
, hizo que a Sara se le hel
eligro, pero su ceguera nos otorga la ventana de tiempo necesaria. Procedan a redactar de inmediato el traspaso de poderes notariales. Si recupera la vista antes de firmar, perde
estuvieran en llamas. Se llevó una mano a
guera, su vulnerabilidad y su desesperación como una ventaja estratégica para usurparle el control de su propia empr
traición que lo rodeaba. El hombre fiero y arrogante estaba rodeado de lobos d
poderosa del país. Si Victoria Roth o sus abogados se enteraban de que una simple enfermera había leído esos d
a de salida, y finalmente, la silueta del h
de un romance prohibido entre un millonario y su

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