iendo como si acabara de salir de la
ta, arañando una piel que deb
ntraba a raudale
. Violentamen
stillas, un pájaro frenético golpeán
la habitación, con
astillas había
a ensangrentada h
rnas enredándose en las sábanas húmeda
Ma
golpeó com
co de la puerta con tanta fuerza
da de que fuera una alucinación, una
su habitación, frotándose lo
ijama azul d
te
i
ta
decir, cayend
us pequeños brazos
o, mami. ¿Tuvist
inhalando el aroma a champú de bebé
e un
n rec
centímetro de su rostro, asegurándom
éfono de la m
de
ue llegó
a vida de nuestro hijo po
fecha, los números q
a aplastado segundos
aneció; se
en algo afilad
el canario
visto la muerte de ce
el temblor que había definido mi existencia durante años-.
eras abajo, sus pasos ligeros y despre
se de
y miré a la mujer que
s de la tragedia que aún no había o
rdaba Tomás el
desvío d
a farsa de
a anterior, él se había vuelto
ue era
que er
descubrir cuánto v
ro que ninguna esposa de la Organ
rió después de
sejero -respondi
mbre sabiendo a ceniza y hierr
a, cargada de
a. ¿Hay algu
mo un bisturí-. Malversación de fondos de la Familia. Violación de
se alargó
una sentencia de muer
o estaba
z, el tono cambiando de
Dígale a Ramírez que despeje
lg
o y saqué un
a comprado para el fune
a para enterr

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