n y vacío. Estaba perfectamente limpia, pe
de largo por la isla, por la sal
-preguntó Balan
de invitados -dij
infantil. Vuelv
pasillo hasta la habitación de invitados. C
l. Era su casa. Él
é el clic del seguro desacti
ecía agotado, pero ahora había un fuego en
sacando mi vieja male
s haciendo
empecé a agarrar puñados de ropa, cosas que había dejado allí du
ninguna parte. -En
Traté de meter un
por los hombros y me giró, haciéndome retroceder
o contra su pecho-. ¡Ve a bu
e su nombre -o la letra- detonó algo p
b
n. Su boca se aplastó contra la mía, dura
en mi cabello, manteniéndome en mi lugar. Le mordí
y profundizó el beso. Sus manos bajaron por mi espalda
me traicionó. La familiaridad de su tacto, el calor d
en vilo, sus brazos fuertes y seguros,
dome contra el colchón. Enterró su cara en
uñó contra mi pulso
s costillas. Era una distracción. Lo sabía. Estaba usando esto -u
escapando de las comisuras de
. Se apoyó sobre sus codos, mirándome.
n bebé, Dag
do se
ágrimas se secaro
? -su
llo-. Tú quieres uno. Yo quiero uno
ara besarm
había dicho que no. Demasiado ocupado. Dema
la puerta? ¿Ahora, cuando una mujer misterios
staba ofreciendo un grillete. Me estaba tirand
elada. El calor en mi cuerpo desapareció,
comprar mi silenci
us labios roz
rodilla.
vé en el
us pulmones de golpe. Rodó fuera de
jándome de la cama, a
temblaba, pero no
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