img UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD PARA MAMÁ  /  Capítulo 4 PEQUEÑAS VICTORIAS | 20.00%
Instalar App
Historia

Capítulo 4 PEQUEÑAS VICTORIAS

Palabras:1636    |    Actualizado en: 17/04/2026

ncidente, la casa seguí

un fantasma, con movimientos lentos y cuidadosos. El moretón en su pómulo había pasa

, fingiendo jugar con mis bloques de con

tía Lucía. Ella es la

iera escuchado mis pens

za de café que sostenía. Sus ojos se m

? -murmuró p

escuché una voz familiar

me enteré. ¿Dónde e

Lu

n cada paso, sus ojos cafés encendidos de ira. Era cuatro

ilia Morales que siempre hab

puerta rápidamente, mirando hacia la calle como s

entre sus manos, observando el moretón-. Míral

o que pi

ulado-. Me llamó la vecina, la señora Méndez. Dijo que escuchó gritos. Que vio cuando te s

e puso

ería... no debería me

. ¡Eres mi hermana! ¡Claro que me importa! ¡Y ese

enc

o que lo d

la cara-. Por Dios santo, Elena. Ya no es

má salió pequeña, quebrada-. Ma

hizo que mamá diera un paso atrás-. ¡Siempre t

condiéndome detrás del sofá para escuc

mamá. Por fav

cubriéndose el rostro con las manos-. ¿A dónde iría? No

vivir conmigo. Mi apartamento es pequeño, pero cabe

aba derrotada-. Doña Perfecta... tiene contactos. Ern

te aquí esperando a

que siguió f

-. Tengo miedo, Lucí

abrazó-. Pero tienes que ser valie

en silencio contra e

, supe que Lucía

e a encontrar a Da

separándose un poco-. ¿

zón se

adeó, confundida-. ¿

aba con cuidado ahora, como si pisara terreno delicado-. Pregu

ía,

s. Le va bien. Vive solo. -Lucía hizo una pausa-. Y cuando le dije

nte-. No quiero escucharlo. Yo hice mi

ón que te e

e que

spiró, d

presiono más. Pero piénsalo

ó a su habitación. Escuché la puerta c

trabajando. Daniel Suárez. Clí

Solo necesito... necesito que mamá confíe en ella. Que acepte su

mamá me llevó al

dificio colorido con dibujos de animales en las

cinco años, pero compartíamos el recreo. Mamá me dejó en la entrada con u

mi amor. Mamá v

endo cómo

era una mujer joven de sonr

. ¿Listo para jugar

de treinta años atrapada en el cuerpo de un ni

tí y entr

es. Dibujos con crayones. Una historia s

llegó el

o, observand

pios con tres niños más. Todos mayo

ces me

o Sebastián con esa sonrisa crue

s niños

cerc

fec

on mi voz infantil más tím

-dijo Sebastián, empujándome leveme

osero... -Retroced

mpujón-. Y estás gor

iños rieron

spera un

ente, más fuerte esta vez.

o me l

orita Ana estaba del otro lado de

or

a. Me froté los

it

al. Un grito de dolor gen

! ¡ME PEGÓ

giró la cabeza

-Corrió ha

do a Sebastián-. Y... y sus amigos tam

astián palideció-. ¡So

señorita Ana se volvió seria

per

es, ¿también

se miraron ent

nos reímos..

a levantarme, revisando m

uele algo? ¿T

cabeza, pero

rdo... y tonto... y q

El rostro de la seño

ú y tus amigos van a

o yo

Ah

Sebastián, quien me

me las lágrimas

onrisa. Mi pr

vino a recogerme, la d

o que habían llamado a los pad

brazó, pr

, mi amor? ¿

me empujaron... pe

s del

l estacionamiento, un auto

uctor bajó un hombre

l tío que había encubiert

cicatrices en el rostro y oj

z del coronel era como u

papá,

DEN

icamente corrió

e a la entrada, sus ojos e

mira

años y un coro

o algo en mis ojos que

estar en la mirada d

lige

lc

tor

ente, escondiéndome detr

onel con voz fría-.

puesta. Entró

damente y caminó h

miré hac

ardín, pude ver al coronel Ern

e llevaba a Sebas

primo

con ese rostro severo

onr

sa pequeñ

ra vi

r mi apariencia infantil como arma. Nadie sospecha de un niño de tres años. Nadie ve venir los golpes de algui

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY