s segura, cerrando la puerta de u
ire como si hubiera estado bajo el agua. Tenía la cara e
s. Ahora"
rdando su equipo en sus mo
untó Cali, recorriendo la
ntercambiaro
a cinta", balbuceó Aron
se le iba del rostro. "¿
ría enseguida!",
su teléfon
voz suave y de barítono. "¿List
tó Cali. "Hilliard está aquí. Elia
lado de la línea desapare
del edificio ahora", dijo Kegan. "Accediendo a las cámaras del garaje
s deten
cesito dos minutos", advirtió Kegan. "
r a buscarla
Kegan con voz dura. "No dejes que vea a Ca
a cara. Le temblaban tanto las
es dijo a los chic
abriendo de nuevo su laptop. Su rostr
. Se movió entre las sombras, ev
a. Era un espacio cavernoso lleno
las paredes de concreto. "La niña no puede haber i
a caz
un montacargas. Inspeccio
l
adera, cerca de la rampa de salida
da. Observaba a Hilliard caminar de u
giró. Vio el
a de ahí!", g
etuvo. Estaba demasiado lejos. Si salía co
No lloró. Se veía exactamente igual que Hilliard cuando se
a grandes zancad
cómo padre e hija se enf
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