De novia por contrato a eterna obsesión: ¡mi marido se negó a dejarme ir! / Capítulo 2 Por favor, ven con nosotros | 3.45%etidamente sobre la mesa. Sin embargo, la pareja cercana lo ig
e las dos, ¿quién te importa más?", preguntó la
e Valle, la media h
que he estado con ella es porque se supone que heredará parte de las acciones de tu familia. Sin eso, ni siquiera le
ecibirá nada hasta que se case, pero, honestamente, eso nunca va a
, preguntó Gav
para que las reparta", explicó la mujer. Luego, con una sonrisa fría, prosiguió
ta, se detuvo en seco, pues una terrible
que la donante soy yo. Mientras yo me niegue a donar, su madre no tendrá más remedio que es
on el entusiasmo brillando en sus ojos
o?", contestó Nicole, con una sonrisi
e complicidad, antes de atraerse y b
. La furia ardía en sus pupilas, mientras un
que todo había
cluso la donante que debía salvar a su madre era parte de un el
uro sobre la muerte de su madre. Y eso
se apoderó de ella: les
e dio la vuelta y se marchó en silencio, avanzando dir
la mano. Después de someterse al tratamiento, su cuerpo se había vuelto tan frá
co no dejaba de resonar en su mente. Sin el trasplante, a Shirley no le quedaba más de una
mbre que una vez creyó que era su última esp
embargo, entre tanta gente, encontrar a un donante de méd
había llamado a todos los contactos de
errumpió el silencio, lo que hizo
ba la gruesa puerta de cristal repetidamente. Además, con una expre
la enferma de loca, pero para Bethany siempre
la en ese momento. Parecía que no
rse a mirarla a los ojos. Sin ningún lugar
hacia ella, con una sonrisa inocente, comp
aer al suelo junto a la pared y se cubrió el rostro con
. Con la visión borrosa por las lágrimas, Bethany alzó la cabeza
quiere verla. Por favo
ospital, un Rolls-Royce C
dida. Sus facciones tranquilas irradiaban autoridad; de vez en cuando tamborilea
y se agachó ligeramente mientras decía

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