a. El Templo de Dendur estaba bañ
lugar principal. Elena estaba a su lado
, ella estaba allí, manteniendo una conversación educada con un diplomático francés. Hablaba fran
s entrañas. La lógica decía: Imposible. Estaba enferma.
a años, se levantó en la mesa de Serena para hacer u
r el...", tar
s se desorbitaron. Un horrible y gutura
mó hacia
RA
de vino se volcaron, tiñendo el mante
gritó la S
paron contra el suelo de piedra.
, gritó alguien.
izados, mirándose unos a otros. La sala era
n el teléfono ya en la ma
miento captó
re
ritó. No
s tacones d
darlo, agarró la tela en la parte superior de la abertura existente y tiró de ella hacia a
actante en el sil
tido; reaccionó como una socorrista entrenada. Se deslizó
rdenó al camarero paralizado.
uelta al pe
arteria carótida. Su rostro era u
anunció. "P
locó sobre el pecho de él
s, tres
ido", murmu
perfecta. Cada compresión rompía una costil
ó sin levantar la vista.
e solía tener miedo de pedir una pizza por teléfono aho
illó Elena. "¡Lo va a mat
cabeza de DuPont hacia atrá
Obstrucción. Es un bolo alimenticio
tentó la maniobra de Heimlich desde el sue
a
se estaba poniendo
dijo Serena. Levantó la vista. Sus o
ctamente
ado!", gritó. "Algo estre
gritó Elena.
mano en el bolsillo de su esmoquin
rrojó a
atrapó e
al camarero. "¡Viér
Grey Goose sobre
pero tendrá que
ó el cartucho de tinta. Se que
r!", gritó una mu
nta de DuPont, justo en la hendidura
Una comunicación silenciosa pa
tó la
GOOGLE PLAY