ndo al
. El dolor no me dejaba levantarme, mientras el aliento de los sabuesos se sentía cada vez más cerca. Sin tiempo para revis
carcajadas de los invitados
hija de un Alfa. Me había convertido en alguien a q
laban y alababan dondequiera que estuviera. Ella me miraba con la altivez de un pavo real.
d hacia mí a pesar de que tenía todo el amor de nuestro padre, la dignidad de una
o de la familia real, era un homb
a del mundo de los hombres lobo en su máximo esplendor. Al llegar a la m
ano de hierro y entrenado al ejército de hombres lobo más poderoso de la región. Algunos decían que era un
ba como un trueno en los oíd
plomáticas de rutina, así que todos nos sorprendimos al enter
loba sin pareja! Se rumoreaba que, al no haber encontrado a su pareja predestinada, él eleg
a elegida de Kral significaba que estaba por form
esonaron a mis espaldas, y s
voz femenina y elegante se alzó
había escuchado mis súplicas. Alguien estaba intercedie
se a Bernice: "Estás a punto de comprometerte. Si ella
ero luego respondió: "No importa. Kral me am
asas y ya estás presumiend
millones de monedas de oro en Be
? Bernice, oí que Kral te regaló muchísima
la espalda. ¿En qué demonios estaba pensando? Nadie en ese lugar sentía la má
perdido a mi padre el mismo día que perdí
reciso momento, una extraña ca
umiendo que el temor me había paralizado. Su arrogancia
ernice, ya que todo esto es solo un espectáculo para ti, s
te más grande del mundo. "¿Tú sola? ¿Estás loca? Por supuesto que puedo pr
ariencias. Se había jactado frente a todos sus amigos,
se burló: "¡Miren a la cobard
i sus palabras pudier
que no había tenido tiempo de probar una sola gota de ag
e no tenía armas, ni poder, y que ni siquiera podía leva
rdanl
mis much
encantar tener a una futura reina
Todos daban por hecho que mi destino estaba sellado
iba, tomé una sombrilla negra que estaba a un lado, y comencé a abrirla y cerrarla rápida
de mí, pero al ver mi movimiento se detuvieron por instinto; me mirar
ntino hacia adelante y corrí directo hacia el
uesos no se atrevieron a avanzar para mo
sar que, al agacharse, uno está por tomar piedras para atacarlos. Mi movimiento
por el dolor, mis manos se
por más que Bernice les silbaba, no regre
erros en una situación de peligro la había leí
peranza, pero para mi
ados, al no ver la sangrienta diversión que e
e: "Bernice, lo logré. Es hora de que cumplas tu promesa. Eres la pro
melo", respondió ella l
el menor alivio, escuché l
e hace caso, sé tú mi perr
quitó la sortija y la
las cejas y me miró fijamente c
ado inconscientemente detrás de ella, me lanzaron miradas frías y
erme el labio con fuerza, me arroj
do ahora, y yo no podía permi
r. Todo mejoraría una
a a mis horas todos los días. Cumplía con todo al pie de la letra. Aunque tuviera que trabajar
una tarea imposible, como buscar una aguja en un pajar.
he cuando por fin e
ea y congelada. Creo que en ese momento
eran de burla total, o se c
y se me pegaba por completo a
o seguir castigándome y humillándome, pero al notar cómo me miraban los hombr
nzada! ¡¿Qué más sabes hacer
uerte que por poco
me cubrí el rostro y cojeé hacia e
nte oscuro. Cada día era igual que el anterior. Solo e
, como si esa farsa nunca hubiera ocurrido. El fuego crepitaba y el aire se

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