CTIVA
e mis nalgas me dolía a más no poder, pero no podía negar que
to. Que me arrancara el alma a base de polvos. Todo eso l
a evitarlo. Mis pensamientos se inundaron de inmediato con el
lujoso si no fuera por la esposa de Damien. Si ella no me hu
aba aquí. Y aquí estaba yo, pagando su amabilidad con mis actos detestables. La vergüenza m
sentía tan jodidamente bien, de una forma que hacía que mi cuerpo
idea de qué cara pondría ella si alguna vez se enteraba de esto. Si descubría que m
idosamente en el fregadero. El sonido fue lo suficientemente fuerte como para sacarm
a era jodidamente rica; podría borrarme de este mundo p
odo, yo solo
n el tenso silencio que siguió. Era lo único que podía hacer ahora para poner fin a esta locura
é a decirme a mí mismo mient
scapó de m
abrieron d
orror al ver a Dami
nsamente con s
evaba varios min
a aburrido
n está un poco
staba carga
a en su voz no pa
mb
to te
tó. Él l
ía hablar con us
n voz severa-. Es al revés, así que no tienes
intentando sostener su mirada penetrante
ntras se acercaba a mí y yo d
entaba mantener la compostura, pero estaba temblan
usto cuando mi espalda chocó contr
, me quedé
lo -
mi cuello para sentir la t
tenecí
ertenec
bía esca
s. Me pertenece
Y de repente, él estrelló la mano contra la p
ncorporarme, ya me tenía acorralado contra la pared. J
ro dio u
que estás parado en ella, también te poseo -gruñó, agarrándome la
su esp
es a mi esposa, te llevar
recorrió p
segundos exactos. Ya has hablado de ella dos vec
hacia arriba para que lo mi
liva con
ñor
él simplemente me miró desde arriba con
po le fas
contra el estante y lev
, me giré casi de inmediato para él, como si
talones de un tirón. E
lar al instante. ¿O era e
en este momento en el que lo único
jaba, así que me giré para verlo alcanzar a
s desobedientes reciben m
esó de inmedia
rar, sentí algo helado justo contra mi entrada. Mis rodillas temblaron por
tó. Su voz estaba llena de diversión-.
agujero. Cerré los ojos. El deleite me invadió por completo. Luego, lentamente, empezó a deslizarlo ha
suavemente mientras mis piernas se volví
un azote brutal, enviando una descarga de placer por todo mi cuerpo. Se me abrió la boca. Me
azotarte con esto -ordenó, mientras seguía frotando mi agujer
sobre mi trasero dos veces en ese mismo segundo. Estaba
de mi agujero, al mismo tiempo que la fusta caía sobre mis nalgas con
l suelo, incapaz de sentir mis piernas temblorosas-.
ar, así que negué con la cabeza. Pero al segundo siguiente, me levantó de un tiró
o tienes voz ni voto. Eres todo mío -gruñó profun
e puso a c
gustaba. Incl
ificaba e
apado con él para siempre?

GOOGLE PLAY