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Historia
CEO lascivo no te pertenezco: perder para amar

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Capítulo 1 Su jefe debe ser muy gruñón

Palabras:1053    |    Actualizado en: 20/08/2026

rro, el gran ceo Domenic Villarreal, proveniente de una familia multimillonaria por g

ada paso que da. Puede sentir la mirada penetrante de sus emplea

porque detesta la hipocresía. Y peor aún son las críticas, mujeres que lo

do a trabajar con un genio de los mil demonios. Despidió a su sirvienta por algo i

a logrado el equilibrio perfecto: Incorporar inteligencia artificial y sistemas avanzados a las marcas de lujo

Apenas abrió la laptop, el suave roce de la puerta lo hizo tens

cual le gusta para endulzar ese carácter -dijo Erika, d

a única persona que se atrevía a usar ese tono con él. Delgada, con un corte de cabello estilo varonil que

ella, mirando la tablet-. Aunque, para ser honesta, hoy te ves más ir

rmes de Ferrari -respondió él, finalmente alzando la mirada. Sus ojos marrone

u mano derecha -Erika se acomodó frente a él, ignorando su

o pesado, frotándose la

en no es una sugerencia. La señora que elegí fue un error; pensé que su edad evitaría que intentara met

ajillas -Erika sonrió con malicia-. Buscaré a alguien de perfil bajo. Haré un anuncio priv

es obsesionadas. Eso m

cio un momento, analizand

. No entiendo cómo esquivas a las mujeres de esa manera. Jamás olvidaré a la

afé entre sus manos, sus nu

miró con un desprecio calculado mien

te, esperando un atisbo de humanidad en el rostro de él. Al ver que Domenic permanecía como u

.*.*.*.*.*.*.*.

uince dólares en el bolsillo y el estómago rugiendo de hombre, Gema siente que el peso del mundo recae sobre sus homb

te, provocándole una molestia punzante en los pies. Se ajustó el cabel

días -susurró para sí misma, mirando los

pactó en su frente, seguida de inmediato por un aguacero que la obligó a correr

un guardia de seguridad se interpuso en su

a humedad y la desesperación. Humedeció sus labios fin

edo terminar de mojarme. Prometo no estorbar, solo déjeme secarme un poco -le

no le gusta que le estorben, y créeme

ñón -replicó ella, intent

s en la ciudad con esas

. De lo que sea mient

bos lados antes de i

lidad total. Paga una fortuna, pero es exigente. Si te animas, sube al pi

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