e vista
ués, llegó el
nia majestuosa ni
provisto de cualquier emblema famil
ón dorada y escoltada por dragones que
reducía a un
pertenencias de mi madre
mí, aferrando un pequeñ
taba de pie en la entr
uras y formales túnicas
inexpresivo como si estuviera asistien
pequeña bols
do llegues a la Fortaleza Blackwood, pórtate bien. No te at
pté el
que se te olvida. Desde el momento en que ponga un pie en ese carruaje, seré Lady Carlis
esfiguró por l
ra a desafiarlo de una mane
in pronunciar una
aje con la ay
espedirme de la prisión a la que había ll
calles de la capital, el murmullo de
n de la boda
eza incomparable de Deena
con los ojos llen
míos y apoyé la cabeza
a y sutil se dibu
ya se habría aplicado
erando con ansias su g
norte, dejando atrás el bull
z más pedregosos y el paisaje se
inco días, deteniéndonos únicam
era agotador
cada segundo para devor
ando su sabiduría con los recuerdos médicos
parada en una taberna de u
in nos alcanzaron las
rachos gritaba a todo pulm
ipe terminó siendo una maldita farsa!",
só? ¡Cué
a cara de la chica estaba cubierta de un sarpullido rojo y asqueroso! ¡Dicen
en un coro de jadeos de as
si es la hija de un Anciano, decían qu
ó la boca co
tos, llenos de un pánico a
quilidad, le di un
bor amargo
había sido mi
il veces más devastador
ontinuaron escup
nupcial! ¡Lady Deena ahora está bajo arresto domiciliario en
de plata sobre l
ny y la guié de regres
erré la puerta con seguro, "¿acaso...
in confirmar ni nega
ve pero cargada de veneno, "los dioses repart
e sentía por mí se multi
oscura y retorcid
Deena desaparec
, y en el orgullo de mi padre,
alcanzar la gloria familiar ha
fin podía concentrarme en l
olvió a poner
or, la silueta negra de la Fortaleza Blac
ada en las sombras, esperando el m
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