AB
stán tensos, su voz sigue retumbando en mis oídos y mis ojos
hace
do en mi cabeza por haber decidido usar un vestido hoy, pero la
izo de camuflaje, pero su
ocurra co
erca, no levanto mi vista cuando veo sus piernas entrar en mi campo de visión, ni me i
mis parpados, pero lucho para no derr
fue? –
ie, m
o mire provocando que observe con sorpresa mi rostro y lo entiendo, el purpura es aquel
nía – ¿crees que soy idiota? Est
caída mu
ez quién fue. –
ni darte explicaciones, te recu
soltando mi mentón como si mis
sente en sus ojos, pero lo disim
le su
dolor por el esfuerzo de mis músculos de mis abdominales al hacer movimiento. Le doy la espalda p
ra en la misma posición derrotada mir
– pregunto sacando la curios
metiendo sus manos en sus bolsillos
ías al instituto y...
ninguna emoción respecto a ellas, nunca espere que v
quí – comento dudosa –
sa se forma en su
es una bu
ra que el vendrá tras mío y me adentro en la sala pasan
pasos acercándose a la cocina aceleran mi corazón mientras me inclino para
ico? No he almorzado ¿Tú? – pregunto con
distraído en ese horario, per
ir volteando en su dirección, encontrándo
ue me ayudes a decid
a gustado como te quedan, los gozaba mucho cuando los preparabas
ueno... eso s
despensa como del frigorífico acomodándolos en
rdad es que mis nervios están a flor de piel, su cercanía me esta poniendo nervi
sica? – pregunta ro
oloca lo q
vir, vuelvo mi atención hacia la tabla donde estoy picando ceboll
gundos con su celular en la mano. Mi vista recae en él mientras hurguetea en
ón? – pregunta sin levant
que q
espacio de la cocina, me acerco a la olla con el agua
eite en el y me volteo para agarrar la tabla con las verduras p
de fondo alcanzan mis oídos y puedo
ano se detiene al sentir el contacto de Christopher en uno de mis brazos, acariciándol
en mi espalda junto co
s lento, trago saliva manteniendo mi vista fija en las verduras intentando compr
a de mi espalda escuchando como sus pasos sale
ónde
a para mezclarlos con las verduras y agregar la salsa que com
y la tapo para que repose unos momentos. Coloco rápidamente la mesa y comienzo a
ntra con un frasco en la mano, mi ceño se frunce e inter
? ¿Qué es eso
o cuando te mudaste y creo que te serviría para los hem
nciona esa parte, pero intent
dije que
me dirás nada así que no insistiré con eso – suspira ac
edes dejar ahí la crem
su mano alrededor de mi muñeca me lo impide h
gas luego y no quiero ver más esos golpes en tu c
uedara callada y además lo conocía lo suficiente como para saber
contra mis fosas nasales acelerando nuevamente mi corazón. Puedo ver de reojo como abre el
ueños pedaci
eléctrica por todo mi cuerpo provocando que frunza el ceño al igual que él,
tanta suavidad delineando todo el contorno de mi labio inferior que mis
ía, no aparto mi vista de sus ojos y el tampoco de los míos generando l
por instinto también humedezco los míos, pero cuando creo que
e guardando la cre
luego podemos av
ó, asiento con la cabeza y volteo para comenzar a s

GOOGLE PLAY