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Historia

Capítulo 10 La consecuencia de estar distraída

Palabras:1873    |    Actualizado en: 27/01/2021

erte, esta frase era algo que Nina no hubiese cre

l suelo, sufriendo y pidiendo ayuda, recordó la mirada dolorosa de su hermano enfermo. Fue esa imag

prueba para aplicar al trabajo que deseaba, sintió que todo

ultó ser un empresario: el dueño de un hotel. Pero la gran sorpresa fue cuando llegó la persona a quien había llamado, y era el que le había hecho la primera entrevista del nuevo trabajo y con quien se iba a encontrar ese día para la s

po que la frase era cierta, ya que cuando haces cosas

dolor en su rostro. Muy distinto a cuando lo encontró

el a una amable y hermosa chica como tú para que trabaje con

un problema, así que prefirió contarle toda su situación con sinceridad. Nixon la escuchó atentamente, y al entender que Nina debía cuidar a su hermano que recién había recibido un trasp

guiente y, luego de una semana, ya se sentía fe

el problema de su casa y que estaba completando el trámite bancario para recuperarla, le ofreció la habitación de empleados dentro del hotel. No podía explicar con palabras el agradecimiento que ardía en su corazón. Nunca an

a se le acerc

ho esto, le dio una palmada de agradecimiento en el hombro y se fue corriendo al baño. Nina entró d

emplazaba a alguno de sus co

a manejaba

o una excelente reputación popular por lo exquisito de

solo ofrecía habitaciones privadas con reserva previa. Entonces, como su servicio era de altísimo n

as salas y el personal: los camareros esperaban en una pequeña recepción a que sonara el timbre solicitando sus

s y las tazas en manos de esas personas adineradas. Su imaginación se cortó cuando el timbre la regresó a donde

las paredes por las lámparas de cristal. Un hermoso piano amenizaba la sala, mientras Nina sonreía al acercar

encantador, los ojos de mirada intensa y la tenue sonrisa que se dibujaba en la comisura de

s que quemaban los ojos de Nin

el vino!

reaccionara y bajara la cabeza, inca

dentro de su estómago mientras se repetía mentalmente: 'N

ía servirle primero que a todos. Buscó la botella y actuó como s

se cualquier otro cliente del hotel. Sin embargo, cuando estuvo al lado de ellos, pudo oler el fuerte perfume que desprendía la

acía abrazando a esa mujer? Tal vez

acto visual y le lanzó una mirada rápida, solo para comprobar que él veía la copa, ignorándola. De repente, fr

to, el vino estaría derramado

a contigo

y acotó: "Aunque seamos mujeres y nos distraiga el rostro de un hom

na se sintiera terriblemente avergonzada, podía escuc

al preguntar si necesitaban algún otro servicio. Como no hub

a la puerta, escuchó cómo

ujeres hermosas se pongan nervios

ualmente la mejilla de la mujer que abrazaba. Con una sonrisa en el rostro, desvió la mirada hasta f

s de ella, que salió inmediatamente. De pie, a espaldas de la habitación, respiraba con dific

la humillación, evitando pensar en la frase de Bobby: "pierden sus virginidades

por la ayuda. ¿T

o. Ya que te sientes bien ahora, iré afuer

se le acercó preguntándole:

dolor de estómago, así que la reempla

maron por teléfono". La expresión en

limitaciones: no podía usar su teléfono personal,

léfonos de los empleados se guardab

una llamada, era avi

nía amigos

recibía una llamada del hospi

s le impedía hacer la llamada correctamente, esperó que conte

Por favor, dígame qué

on sus defensas. Sospecho que el riñón trasplantado está rechazando su nuevo cuerpo, y es necesario transferir a su hermano ya mismo a la Unidad de Cuidad

omo tenía licencia especial del director general y todos conocían su situación, la

rcó a la ventana para apreciar la vista. De repente, vio la figura de Nina correr en la calle. En menos tiempo del que

e la percha y salió apurado empujando la pesada pu

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