img Apartada Para El Alpha (I libro)  /  Capítulo 4 Capitulo 3: nos encontraremos de nuevo (parte uno) | 8.89%
Instalar App
Historia

Capítulo 4 Capitulo 3: nos encontraremos de nuevo (parte uno)

Palabras:1316    |    Actualizado en: 14/04/2022

e sueltan. Ni con la distancia, ni con el silencio,

ansformaría. Al saber que ella era su Luna y tenerla cerca, él se volvería insoportable, con una necesidad de estar siempre junto a ella que podría ser pelig

mutua. Era un tipo de paz que pocos podían comprender, esa tranquilidad que se encontraba solo en la presencia de alguien especial. El chico, con su energía habi

tipo de abuso o daño. Él estaba dispuesto a tomar cualquier medida si su hijo se veía obligado a enfrentarse a quien osara lastimar a su Luna. No quería ni ima

ompletamente relajado. Ella le acariciaba el cabello con una sonrisa en el rostro, como si nada más en el mundo importara. Él disfrutaba del toque de ella, ese gesto tan simple pero lleno

ña para que pudieran despedirse. Cuando llegaron donde estaban, al señor Mael Itreque le pareció una escena hermosa, llena de ternura. Observó a la niña con atención y vio en sus ojos un amor tan puro q

joven. Él gruñó, queriendo continuar en su mundo

escuchar s

ba. Él abrió los ojos entre bufidos y g

como si la comodidad de estar allí fuera

tan relajado y tranquilo, sobre todo con ella, él sabía que su hijo estaba cambiando de alguna mane

ón, y el padre frunció el ceño, sin compren

ras ayudaba a la pequeña a levantarse

una devoción tan grande que incluso su padre se sintió incómodo con esa demostrac

ró, visiblemen

o el padre, deteniendo los pasos de

ue estar conmigo siempre-respondió Oshin, molesto, d

con cautela. Oshin frunció el ceño, confundido, sin entender por qué su padre no estaba de acuerdo-. Ella se reencontrará contigo cu

la tristeza en los ojos del joven, mientras sus propios sentimientos comenzaban a desbordarse. No podía entender completamente la situación, pero sentía en su pecho

trás, como si la promesa que había hecho de protegerla fuera ahora más importante que nunca. Fumiko, sintiendo la devoción d

la situación, comenzó a llorar. Las lágrimas, pesadas y gruesas, comenzaron a deslizarse por sus mejillas mientras sentía el dolor de la sepa

lamando la atención de ambos, aunque s

do, con los ojos llenos de dolor y desconfianza. Oshin gruñó nuevamente, mirando a su padre, quien observaba sorprendido los ojos apagados de la niña. Nada de

padre de manera firme y seria, con

umiko por la cintura y la separó de Oshin, comenzando a caminar haci

s las lágrimas continuaban cayendo de sus ojos. La mujer que la sostenía trat

ujer que intentaba llevársela-. ¡QUIERO ESTAR CON ÉL!-seguía

y la niña, se aferraban el uno al otro, sin querer soltarse, como si su vida dependiera de ello. El dolo

n que eso

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY