img La guerrera del Príncipe Dragón  /  Capítulo 2 Jornada sin rumbo fijo | 2.08%
Instalar App
Historia

Capítulo 2 Jornada sin rumbo fijo

Palabras:1529    |    Actualizado en: 12/04/2023

que acababa de iniciar en la dinastía Qing, al caer con una extraña enfermedad An,

tan altas que no bajaban con ningún método de curación, sin dejar de lado aquella opresió

ueblo, ofreciendo una acaudalada recompensa a aquel, que encon

que no fueron más que patrañas para el Emperador y sus tres hijos

, apareció de la nada un hombre mayor, pidiendo audiencia con él. Hacía llamarse el más sabio entre los sabios

ermiso para quemar un incienso y utilizar un c

lquier cosa era mejor que no hacer absolutamente nada por A

iduría. Un ser, maligno como el mismo infierno ha dejado caer una

undo que me conoce sabe que yo no te

embrada la duda. -Se atrevió a hablar Shu

s intenciones, pero lo importante aquí es que existe una sola cura

s los tres hijos del poderoso gobernante se

jactándote de una sabiduría que no has demostrado ante nadie ¡Prueba t

on frecuencia en un futuro, sólo déjeme decirle que es genuina y efi

en silencio para luego elevar su mirada con

yenda, nadie tiene pruebas fehacientes de que pueda apar

e sí. Pronto comenzaron a dialogar entre sus

escándalos, solo un valeroso y audaz puede traer esa la pluma. La maldición se acabará, pero e

hacer una propuesta -habló Yun a

ío -dijo Heng

es acá contigo, yo me ofrezco a buscar al Fenghuang y arrancarle todas las pl

lvez tu alma le termine perteneciendo por completo a las fuerzas oscuras.

ni por tí ¡Necesito probar que soy digno hijo de la d

ante las palabras de su hermano y voltearon a ver a

valeroso -esbozó el

momento a meditar al a meditar santuario, regresó y con todo el dolor de su alm

a tomado una sabia decisión

ces no podrás salir de aquí y estarás custodiado por guardias en todo momento, hasta que

eparaba un ligero equipaje y armamento necesario; al es

enderme y traeré la pluma cueste lo que

ecidido joven emprendió su camino en su carruaje de cuatro caballos. Heng se hincó frente a

salida del hogar, sintió como su corazón palpitaba de miedo y eufo

je albergaba al más joven de los príncipes de Ciudad Prohibida, quie

se adentraba a lo desconocido, aunque pronto guardó la compos

tón apoyado en la mano–. Por todo

e vistió con ropaje de sirviente y tomó uno de los carruajes más rústicos para

cielo, los ojos b

l luna y las a

tierra fértil

tas en su cola

a del Feng

corazón la re

en, quizá deba ir a una solitaria montaña, recitar el acertijo, invocar al Fenghuang y as

bida, a algún lugar con mucha naturaleza y encontra

ntes y tan solo había reunido plumas de diversos tipos y tamaños, también tier

u mapa y se dio cuenta que había llegado a una zona extremadamente solitaria.

cerca de un río, para que los animales bebieran y pastaran,

a dentro del río. ¿Sería humano o animal? Ten

ndidad para que alguien se sumerja

allí? -dijo

la cacha de su filoso puñal, e

pero no se distinguía su género, menos su edad. T

ez bronceada, cabello castaño claro, y no solo eso, en cue

un, sintiendo que su fin se podría

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY