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Historia
Capítulo 5 Pedidos al destino
Palabras:2288    |    Actualizado en:05/01/2023

¡Demonios y recontra demonios! Pienso mientras manejo camino a mi casa, mis manos sosteniendo el volante cuál demente. He trabajado como loca para este proyecto y aún no han pasado más que algunas semanas desde que comenzó, parece una eternidad y ya estoy completamente agotada. Al azar, voy cambiando de lugar de trabajo, a veces la oficina, otras veces en el depósito e incluso aprovecho si hay que ver a algún proveedor o alguna exhibición, solo para no estar con él cara a cara.

Soy capaz de viajar y cruzar la mitad de la ciudad si es necesario. En resumen ando de un lado para el otro ¡Solo por evitar a un hombre! Debería estar concentrada en hacer mi trabajo lo mejor posible para que Mike vea mi trabajo, para que reluzca, para que llame su atención, mostrar que soy una buena diseñadora, que merezco un lugar en la empresa. Creo que hago un buen trabajo, pero sin duda el hecho de no tener un flamante título me resta importancia, pareciera que eso es lo único que le importa a esta gente, no importa cuanto me desgaste trabajando, el doble que el resto.

Por supuesto que no era del todo evitable, por más que yo me esforzara. Brandon siempre estaba ahí, en alguna reunión, paseando por el depósito como si nada, pero hasta ahora no volvimos a encontrarnos solos. Claro está que cuando estábamos en el mismo lugar o en una reunión sentía como no me quitaba los ojos de encima ¿qué planes tiene él conmigo? ¿Cuál es su objetivo? ¿Por qué tanto empeño conmigo?

Lo peor es que desde que llegó solo hay alabanzas para él. No sé si es porque es el nuevo jefe, y ustedes saben como son las personas, siempre intentando congraciarse con el nuevo señor, máster de todo o porque realmente así de bueno es Brandon. Y no solo es Mike, juro que lo escucho por todos lados, Brandon por aquí, Brandon por allá, ¡Qué buenos cambios hace Brandon Clark! ¡Quisiera ser como Brandon! Y me molesta tremendamente.

Por si no fuera poco están las voces femeninas que no escatiman palabras y halagos de su físico, su porte, su rostro, su estilo, su cuerpo, como quisieran que el jefe la llevara a sus oficinas y les hiciera cosas, como aceptarían una invitación de él en menos de lo que canta un gallo ¿El nuevo CEO tendrá novia? No se le ve anillo en el dedo eso es bueno… oh si muy bueno. Con semejante porte y masculinidad debe tener una novia hoy y dos mañana… o mi preferido: debe estar por casarse con una gran y hermosa modelo; o preferiblemente una gran empresaria.

Cuando las reuniones grandes terminan, los demás jefes se le acercan como si él fuera un dios supremo, y todos le buscan conversación, mientras yo lo veo observando de un lado a otro como si buscara a alguien. Por supuesto que yo me escurro lo más que puedo para pasar desapercibida, una técnica y habilidad que aprendí en la escuela, por obvias razones de sobrevivencia.

Volví a la escuela, señoras y señores, y sigo siendo de los no populares, de los nerds, de las feas, de las que no tienen chance ni oportunidad con los lindos, y exitosos. Aunque si lo pienso seriamente, ahora si estamos a sus pies. Tiene la capacidad de ahora si amargarnos la vida y dejarnos sin empleo.

Cuando me subo al ascensor, y solo pienso en dejarme caer en el sillón de casa, aparece una mano en la puerta, evitando que se cierre. De la nada aparece un hombre medianamente alto con el cabello y ojos castaños, vestido con una camisa de jean y pantalones oscuros. Tiene una guitarra en un estuche colgada en su espalda. Yo intento contener una sonrisa, es lindo, si muy lindo. No suelo ver hombres tan lindos cerca. Contrólate Adelaida, no seas tonta.

—Hola— señala él viéndome de reojo mientras veo que marca un piso más arriba del mío. Parece que vive aquí el chico lindo, digo para mis adentros.

—Hola— le respondo —¿Nuevo por aquí?— pregunto yo muy curiosa y él asiente con la cabeza, me da una media sonrisa agradable. Nunca suelo ser entrometida, pero si es un nuevo vecino hay que darle una cálida bienvenida… ¿no? Ni yo me la creo, pero al menos estoy siendo más sociable.

—Si… justo me mudé hace poco, tengo algunos días en este edificio—indica y por los breves segundos que estamos en el ascensor me entero de que se mudó al antiguo lugar donde antes vivía una señora mayor. El chico lindo se llama Robbie y es músico, uno de verdad, toca la guitarra, tiene un estilo bohemio, atractivo. Yo me bajo y antes de hacerlo se despide.

—No estaremos viendo… al menos eso espero…— me dice sonriendo mientras yo me despido moviendo mi mano como una tonta. Sí, sin duda estas cosas la provocan un chico lindo. Y vive cerca ¿Eso es buena suerte no? Me gustaría pensar que si, que la suerte me sonríe por fin, sería justo, luego de tantas penas. Me voy contenta por el pasillo, como si estuviera en el colegio y un chico lindo me habló.

Cuando entro a mi departamento me encuentro con que está Liz adentro, quien me sorprende en la entrada. ¡Por dios qué alegría verla! La enfundo en un largo abrazo y rápidamente nos sentamos en la mesa alta cerca de la cocina. Casi que podría saltar de la felicidad, odio cuando se va por mucho tiempo ¡Me hace una falta terrible! Ella saca un gran envase de helado del refrigerador y dos cucharas y nos disponemos a probarlo.

Esto sí que es un gran recibimiento, mi amiga sí que sabe hacer las cosas. El helado está completamente delicioso, cremas, fresa y chocolate, perfecto. Mi compañera y amiga preferida está con su cabello oscuro suelto, grandes lentes transparentes y un piercing en la nariz. Habla como loca y de forma rápida, su piel se ve más bronceada, sin duda la visita a casa de sus padres le hizo muy bien, me alegro tanto por ella. El departamento se sentía muy solo, todo es alegría cuando ella está.

—Adoro que estés aquí Lizzie… pero si me hubieses avisado te preparaba una buena cena. Además… ¿qué pasaba si venía con un chico?— ella me mira sorprendida.

—Buena esa Ady, muyyyyy buena. ¡Jamás sales con un chico! — y ambas nos reímos. Su lógica es irrefutable —Me fascinaría verte con un buen chico, te lo mereces, pero solo si es uno muy muy muy bueno, si no, no. Tú te mereces lo mejor, no cualquier imbécil de esos que abundan por ahí. Eres sumamente especial— dice señalándome con la cuchara.

—Aunque…. hablando de chicos… tenemos un nuevo vecino y es realmente lindo…— digo sin poder contener una sonrisa.

—¿Ah si? ¿Qué tan lindo? ¿Qué hace? ¿A qué se dedica? ¿Dónde vive? ¿Cómo es? ¿Es alto?— me pregunta interesada y le comento de nuestro encuentro.

—Muy interesante, me gusta como lo describes, Robbie el nuevo vecino que es músico, es lindo, sin duda suena como un buen candidato. Pero… por favor cuéntame de Brandon— dice colocando una gran porción de helado de fresa en su cuchara. Yo me desplomo en mi asiento de forma exagerada. ¿Por qué pasamos de un muy buen tema al peor tema de mi vida?

—Ohh Liz… ha sido una pesadilla. El hombre me persigue, va a donde yo voy y siempre parece querer decirme algo. Me ha dicho ya varias veces que quiere que hablemos. Parece mi estúpida sombra honestamente me pregunto qué demonios quiere o si no tiene algo más importante qué hacer—

—¿Pero para decirte qué?— pregunta ella confundida. ¡Lo sé! Yo también estoy confundida.

—No tengo la menor idea, pero tampoco quiero averiguarlo. ¿Sabes qué es lo que más me molesta? Que se comporta conmigo como si nada hubiese sucedido, como si fuéramos unos íntimos amigos que tienen años sin verse. Como si fuéramos una familia perdida ¡Ay Ady! ¡Ay Princesa! ¡Salgamos a tomar un café a hablar de los buenos tiempos! ¿Qué se cree? Yo jamás lo volví a contactar, es verdad, pero la realidad es que él tampoco. Y además, su presencia interfiere con la mejor chance que he tenido en mi trabajo Lizzie. Es una ocasión única. Y él no me está ayudando— digo agotada. Estas últimas semanas han sacado lo peor de mí.

—Ohh amiiii… realmente es inoportuna la llegada de Brandon. ¿Y está tal como lo recuerdas. Es difícil ver a tu amor de la infancia, a veces está más feo, o envejeció rápidamente o…— yo doy un suspiro largo y apoyo mi codo en la mesa, mi mano está en mi frente.

—Pero Lizzie… está más atractivo. En serio, era hermoso de adolescente y ahora… está mejor que nunca. Lo cual me impresiona y a la vez me molesta. ¿Cómo es posible que al envejecer esté más hermoso? Suficiente con lo que me hizo, ahora tiene que venir hecho un modelo ¡Y como mi jefe! ¿Dime si no hay una desgracia más fea?—

—No te lo niego amiga… francamente es una desgracia, especialmente porque no te deja en paz. Debería reconocer lo que te hizo y hacerse a un lado, si es posible, para que progreses en tu carrera. Pero siendo tu jefe, o el jefe de tu jefe…. Demonios—asiente ella, sí que es malo, lo sé—¿Y tu hermana te ha dicho algo o Annie?—

—Mi hermana está en su propio mundo con su supuesto novio a distancia. Cada semana arma un viaje a la ciudad donde está él, pero siempre ocurre algo y no puede ir. Creo que se muere por llevarlo a la boda de Annie— claro nadie quiere ir solo a una boda, no como en mi casa que literalmente Brandon le dijo a Annie que no iba a llevar a nadie porque estaba sola ínfimamente sola.

¿Puede ser más vergonzoso? Tu ex crush, ex amigo de la infancia y torturador de la estúpida escuela, sabe que estás íntegramente sola. No tengo la opción de llegar despampanante y acompañada con un hombre muy atractivo a la boda. No creo que logre ese sueño ridículo de todos modos, era muy improbable, pero bueno… soñar es…. soñar.

—Annie, por el contrario, está muy emocionada con su boda y quiere que sea parte de las damas de honor, por horrible que suene eso, y como si no fuera suficiente, que esté en los preparativos. Incluso que le dé mi opinión sobre algunos diseños del lugar donde se hará la boda, las invitaciones y toda la papelería. Eso quiere decir que lo veré más— comento y conversamos un poco más de la boda, le pregunto por la visita a la casa de sus padres y de su vida estos últimos días.

—Ady, seguramente Brandon viene a la ciudad por la boda de su hermana, además de su nuevo puesto en la empresa y quizás… quizás él quiere reconectar contigo… no sé… para que su hermana y familia estén contentos, tu misma has dicho que te extrañan bastante— menciona de repente Liz. Es verdad, Charles y Eva Clarkno son tan insistentes como sus hijos, pero si me han dejado un par de mensajes. Quieren verme, y ellos son la pareja más adorable del mundo.

Toda mi vida está sumada en este cuarto con pocas cosas, las pequeñas pertenencias que amo, los recuerdos de mi niñez, pocas de mi adolescencia. Tengo fotos en su mayoría con mi mamá, con Billy y con Lizzie. También regalos de ellos, tonterías como entradas de cine y de conciertos. Una tarjeta con un mensaje lindo, un viaje corto a otra ciudad. Es verdad que mi vida ha tenido altibajos, pero también cosas buenas han pasado. Tengo gente que me quiere como soy, personas que han estado conmigo y yo para ellas. Sin ese pequeño puñado de preciosos seres humanos, no sé qué haría.

También tengo algunos libros de diseño, novelas románticas, algunos de arte, de fotografías, de información general. Pequeños espacios que me ayudan a viajar a un mundo mejor, lejos de todos mis problemas. Todos necesitamos desconectarnos de la realidad de vez en cuando, yo estoy convencida de eso. A veces siento que no he vivido mi vida como debería, que aún tengo mucho que hacer, pero mi pasado y yo misma me limito. Es triste, pero lo reconozco, supongo que ese es el primer paso para mejorar. Al menos lo intento.

Aunque tengo un par de cosas que me ha regalado Annie con el paso del tiempo. Ella tiene un increíble buen gusto, y sus regalos son tan lindos que me ha sido imposible deshacerme de ellos, una es una caja musical para colocar accesorios y otra es un cuadro con una foto de Londres. Siempre me imaginé viajando mucho y viendo lugares maravillosos. De pequeña me imaginaba como una diseñadora famosa, estudiando sin duda, con un buen trabajo y viajando, siendo libre por el mundo, haciendo cosas hermosas, orgullosa de mi misma.

Eso no ha sido posible, pero, ¿quién sabe qué me depara el futuro? Aún queda mucha vida por vivir, siempre me dice Lizzie y creo que tiene razón. Aún queda mucho por vivir. ¿Saben que es lo que yo pediría? Lo que más quisiera, lo que espero que sea uno feliz y calmado, sin que Brandon esté a la vista, molestándome, perturbándome y truncando mis sueños como lo ha hecho ya desde hace algunos años. Que se me presenta la oportunidad de ser feliz, de despegar en mi trabajo y lejos de las pesadillas de mi pasado.

Ese es mi único pedido universo, destino, quien sea que me escuche… se lo pido encarecidamente.

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Contenido
Capítulo 1 Encuentros inesperados Capítulo 2 La burla del colegio Capítulo 3 Princesa Capítulo 4 Las escondidas Capítulo 5 Pedidos al destino Capítulo 6 Invitaciones Capítulo 7 Entre vinos Capítulo 8 Confusión Capítulo 9 Tulipanes Capítulo 10 Cita
Capítulo 11 Concurso de preguntas
Capítulo 12 Talla mediana
Capítulo 13 Marcas
Capítulo 14 Soluciones
Capítulo 15 El closet
Capítulo 16 Pedidos
Capítulo 17 Salvada
Capítulo 18 Un poco de paz
Capítulo 19 Aspen
Capítulo 20 En sus brazos
Capítulo 21 Cuidados
Capítulo 22 Visitas inesperadas
Capítulo 23 Amabilidad
Capítulo 24 Atenciones
Capítulo 25 Cercanías
Capítulo 26 Soledad
Capítulo 27 El silencio
Capítulo 28 La conversación
Capítulo 29 Familia es familia
Capítulo 30 El vestido
Capítulo 31 Físico
Capítulo 32 Aceptación
Capítulo 33 Acuerdos
Capítulo 34 Acuerdos II
Capítulo 35 Los diez minutos
Capítulo 36 Recuerdos
Capítulo 37 Su casa
Capítulo 38 El presente
Capítulo 39 El fin de semana
Capítulo 40 Enemigos
Capítulo 41 Sabotaje
Capítulo 42 Los otros
Capítulo 43 La cena
Capítulo 44 Historias
Capítulo 45 Medias verdades
Capítulo 46 Mensajes
Capítulo 47 La fea verdad
Capítulo 48 El pasado me alcanza
Capítulo 49 Confesiones
Capítulo 50 Corazón abierto
Capítulo 51 Gustos
Capítulo 52 Un nuevo día
Capítulo 53 Alcohol
Capítulo 54 Necesidades
Capítulo 55 Curvas
Capítulo 56 Llamadas perdidas
Capítulo 57 Baby
Capítulo 58 Celos
Capítulo 59 Billy
Capítulo 60 Lluvia y malestar
Capítulo 61 Pie de cerezas
Capítulo 62 Las disculpas
Capítulo 63 Deportes
Capítulo 64 Baño
Capítulo 65 En pareja
Capítulo 66 Días felices
Capítulo 67 Cumpleaños
Capítulo 68 En la casa de los sueños
Capítulo 69 La boda
Capítulo 70 Mi Brandon
Capítulo 71 Apariciones
Capítulo 72 La fea verdad
Capítulo 73 Omisiones
Capítulo 74 Enfrentamientos
Capítulo 75 Confesiones
Capítulo 76 Intentos
Capítulo 77 Fantasma
Capítulo 78 Nuevo camino
Capítulo 79 Despedidas
Capítulo 80 Vueltas de la vida
Capítulo 81 Engaños
Capítulo 82 Fortaleza
Capítulo 83 Reencuentro
Capítulo 84 La nueva información
Capítulo 85 Penitencias
Capítulo 86 Todo vuelve
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