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Historia
Capítulo 9 Tulipanes
Palabras:1346    |    Actualizado en:05/01/2023

Mi cita y el rubio Brandon se ven el uno al otro, como confirmando que si, efectivamente, están ambos ahí, en el mismo lugar, por la misma chica. Uno vino porque me preguntó si quería salir con él… el otro aparentemente vino a disculparse por el beso, obviamente, dijo que no era caballeroso, pero la realidad es que sé como va todo. Se disculpará y dirá que es el vino, el culpable de todos los males. A todas estás ¿Cómo sabía donde vivía yo?

Si les soy muy muy honesta… la verdad es que no tengo ganas de escuchar sus disculpas: tomé mucho, no sabía bien qué es lo que estaba pasando, una cosa llevó a la otra, pero… finalmente, lo que todos sabemos, no debió haber sucedido. Lo siento pequeña princesa Adelaida, eso fue solo un error, un pequeño y tonto sueño. El hombre aquí en cuestión viene a admitirlo. Duro muy poco el sueño. Él nunca debió haberme besado así.

—¿Y tú… eres?— pregunta Brandon señalando a mi vecino con evidente desdén, molestia y me atrevería decir, enfado. Supongo que porque lo interrumpieron, más que todo.

—Robbie… el nuevo vecino— dice extendiendo la mano para saludar. Experimento frente a mí el estrechamiento de mano más extraño e incómodo del mundo. Nada menos que en la puerta de mi casa. Parece una broma, pero que en realidad no da risa.

—Brandon…— dice el rubio mirando de pies a cabeza a mi vecino —Adelaida y yo…—

—Trabajamos juntos…— complemento yo antes que diga algo de que nos conocíamos desde que éramos bebés y salga con algo de Princesa Adelaida, galleta o cupcake, o peor… diciendo que era un cerdito, el lindo cerdito del colegio, la mascota. Brandon me da una mirada de enfado de nuevo ¡Demonios está que se pone rojo de la molestia!

Luego vuelve a mirar a Robbie como intentando descifrar qué demonios hace aquí. Robbie se queda mirando el ramo de flores en la mano de Brandon. Me agrada bastante el hecho de que, aunque Brandon lo mira con cierto desprecio, como si él fuera evidentemente superior con su gran traje y sus flores, en comparación con el look casual de jeans de mi vecino… Robbie no se deja amedrentar. Y miren que Brandon se ve bien… realmente bien. Parece que hubiese una pasarela de modelaje y él se escapó.

—Entonces Robbie… verás… lo siento, pero yo necesito hablar con Adelaida. Lamento que cualquier cosa que tú tengas que hacer… lo que necesites puede esperar ¿Ok? ¿Entendido?—manifiesta sin dejar a dudas que Robbie se irá. Y de forma muy grosera si me permiten añadir. ¡Ni siquiera lo conoce y ya lo trata mal! ¿Qué demonios le pasa a este hombre?

—Ahhh yo solo vine a buscar a Adelaida— indica mi cita como si nada. Casi puedo ver que tiene una sonrisa divertida. Y estuve a segundos de reírme, pero la voz fuerte de Brandon me asustó.

—¿A buscarla?.. ¿Para qué?— su voz va haciéndose cada vez más fría y ya habla como un auténtico jefe regañón. El gran CEO todopoderoso, uno que está acostumbrado a que se haga lo que él quiere, no cualquier cosa.

—Pues para nuestra cita. Adelaida y yo tenemos una cita… veo que estás lista, y muy linda ¿Nos vamos?— me sonríe Robbie sin dar más explicaciones y me hace una seña con su mano. La cara de Brandon se transforma como una máscara entre horror y desagrado, que no logra del todo pasar desapercibida. Sus cejas están tan fruncidas que casi se le unen en el centro de la cara y está tenso como la cuerda de un violín.

—¡Voy a buscar mi cartera!— digo feliz de salir de esa incómoda interacción y entro de nuevo a mi departamento. Llaves, celular, cartera, todo ok.

Al menos estoy bien vestida, pienso mientras regreso a la guerra civil que ocurre en mi puerta. Esta vez Brandon no me agarró desprevenida y con un uniforme sucio, eso ya es una gran ventaja, aunque me repito mentalmente que no soy nada para él más que un cerdito. ¿No le dará pena ahora salir conmigo? No entiendo, realmente no entiendo a los hombres, pero de todos todos, al que menos entiendo es a Brandon.

—Listo, podemos irnos—digo sonriente y cierro la puerta con mis llaves cuando veo que Brandon no se ha movido ni un centímetro de mi puerta, quedando un poco apretada entre este par de hombres. Brandon parece tieso como una estatua. No deja de lanzarme rayos, si las miradas mataran yo ya estuviera en mi aniversario de muerte y mi madre estuviera llevándome flores.

—Ady…— me dice él con un tono entre molesto y suplicando mientras Robbie me toma la mano y me lleva al ascensor que justamente aparece en esos momentos. Algo bueno me tenía que empezar a salir.

——Ehhh… nos vemos— le digo a Brandon, saludando con la mano mientras se cierra la puerta. Robbie me ve de reojo y se ríe. Es fácil estar con este chico. Todavía me sigue tomando de la mano y… me agrada. Ese simple gesto que hace años nadie hacía conmigo. Casi había olvidado lo lindo que se sentía, ese simple contacto, ese gesto que dice que estamos juntos.

—¿Un exnovio, supongo?— me pregunta cuando entramos al ascensor. Si no estuviera nerviosa, podría echarme a llorar de la risa con esa pregunta.

—En lo absoluto. Ni en un millón de años, es solo que trabaja conmigo y tuvimos un episodio raro ayer— confirmó asintiendo con la cabeza. Él me mira con cara de duda

—¿En serio? Porque te estaba comiendo con la mirada— dice y casi me hace sonrojar.

—Créeme, lo juro… nada más lejos de la realidad. Él y yo no nos llevamos muy bien desde hace años… pero ahora tiene un cargo importante donde trabajo— él se encoge de hombros y cuando salimos veo un lindo auto deportivo, un poco vintage fuera de mi departamento. Bueno, lindo no es la palabra… es imponente. Parece de estrella de rock and roll.

—¿Y sabe donde vives?— me pregunta. Excelente punto, ¿cómo demonios lo sabía?

—Soy amiga de su hermana, quizás fue así que se enteró— digo.

—¿Y dices que es tu jefe?— pregunta él aún divertido.

—Ummm… algo así— digo y miro su auto.

—Es una herencia de mi padre… me gustan los autos antiguos— dice a modo de disculpa ¿Está bromeando? ¡Mi día ha mejorado por tres mil!

—Es realmente hermoso, estoy más que encantada— le digo y él me abre la puerta y en pocos minutos estoy sentada junto a él, en un superauto que ruge como un león. Poderoso. Supongo que Brandon debe tener uno supermoderno, eléctrico, de esas marcas que los hombres sueñan con comprar y tienen fotos en sus cuartos cuando eran adolescentes.

—Entonces me alegro de que estés conmigo— me dice contento.

Cuando arrancamos puedo ver como Brandon se queda en las escaleras de la entrada mirándome con una expresión de clara molestia. Es evidente que las cosas no salieron como él pensaba, honestamente, ¿qué creía? ¿Qué todo lo que me hizo se soluciona con unas flores?.

Su traje de diseñador se ve lujoso desde aquí, el ramo colgando de su mano, sus ojos castaños parece que le están abriendo huecos al auto y cree que con su poder va a hacer que me baje del auto y corra hacia él. Bueno, digamos que Brandon es muy poderoso, quizás uno de los más poderosos de la ciudad, no es solo Atlanta lo que dirige, está metido en todo, me lo dijo ya mi mamá. Pero no gobierna en mi vida, en mis decisiones, en lo que hago y no. Podrá acorralarme y besarme, sucedió una vez, pero no volverá a pasar. No más. Tengo que protegerme, mucho me ha costado recuperarme.

Debo mirar al futuro, a lo que me trae la vida, a cosas buenas, a las pocas cosas positivas de mi vida. Así que por última vez lo veo a través del vidrio, su mirada molesta siguiéndome hasta que damos la vuelta en la esquina.

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Contenido
Capítulo 1 Encuentros inesperados Capítulo 2 La burla del colegio Capítulo 3 Princesa Capítulo 4 Las escondidas Capítulo 5 Pedidos al destino Capítulo 6 Invitaciones Capítulo 7 Entre vinos Capítulo 8 Confusión Capítulo 9 Tulipanes Capítulo 10 Cita
Capítulo 11 Concurso de preguntas
Capítulo 12 Talla mediana
Capítulo 13 Marcas
Capítulo 14 Soluciones
Capítulo 15 El closet
Capítulo 16 Pedidos
Capítulo 17 Salvada
Capítulo 18 Un poco de paz
Capítulo 19 Aspen
Capítulo 20 En sus brazos
Capítulo 21 Cuidados
Capítulo 22 Visitas inesperadas
Capítulo 23 Amabilidad
Capítulo 24 Atenciones
Capítulo 25 Cercanías
Capítulo 26 Soledad
Capítulo 27 El silencio
Capítulo 28 La conversación
Capítulo 29 Familia es familia
Capítulo 30 El vestido
Capítulo 31 Físico
Capítulo 32 Aceptación
Capítulo 33 Acuerdos
Capítulo 34 Acuerdos II
Capítulo 35 Los diez minutos
Capítulo 36 Recuerdos
Capítulo 37 Su casa
Capítulo 38 El presente
Capítulo 39 El fin de semana
Capítulo 40 Enemigos
Capítulo 41 Sabotaje
Capítulo 42 Los otros
Capítulo 43 La cena
Capítulo 44 Historias
Capítulo 45 Medias verdades
Capítulo 46 Mensajes
Capítulo 47 La fea verdad
Capítulo 48 El pasado me alcanza
Capítulo 49 Confesiones
Capítulo 50 Corazón abierto
Capítulo 51 Gustos
Capítulo 52 Un nuevo día
Capítulo 53 Alcohol
Capítulo 54 Necesidades
Capítulo 55 Curvas
Capítulo 56 Llamadas perdidas
Capítulo 57 Baby
Capítulo 58 Celos
Capítulo 59 Billy
Capítulo 60 Lluvia y malestar
Capítulo 61 Pie de cerezas
Capítulo 62 Las disculpas
Capítulo 63 Deportes
Capítulo 64 Baño
Capítulo 65 En pareja
Capítulo 66 Días felices
Capítulo 67 Cumpleaños
Capítulo 68 En la casa de los sueños
Capítulo 69 La boda
Capítulo 70 Mi Brandon
Capítulo 71 Apariciones
Capítulo 72 La fea verdad
Capítulo 73 Omisiones
Capítulo 74 Enfrentamientos
Capítulo 75 Confesiones
Capítulo 76 Intentos
Capítulo 77 Fantasma
Capítulo 78 Nuevo camino
Capítulo 79 Despedidas
Capítulo 80 Vueltas de la vida
Capítulo 81 Engaños
Capítulo 82 Fortaleza
Capítulo 83 Reencuentro
Capítulo 84 La nueva información
Capítulo 85 Penitencias
Capítulo 86 Todo vuelve
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