Libros y Cuentos de Duwu Qingyang
Esposa Invisible, Corazón Roto y Divorcio
Para salvar las tierras de mi gente, me casé con Román Sánchez. Durante cuatro años, fui su esposa invisible en un matrimonio por contrato. Pero la farsa se convirtió en una pesadilla cuando su amante, Nilda, se mudó a nuestra casa. Una noche, me desmayé después de que él me abandonara para correr a los brazos de ella. Desperté sola en un hospital, y la doctora me confirmó que estaba embarazada de ocho semanas. Mientras tanto, en la habitación de al lado, Román celebraba el falso embarazo de Nilda. Me había abandonado por una mentira. En ese momento, el amor murió. Así que le entregué los papeles de divorcio disfrazados de un trámite de impuestos. "Firma aquí, Román. Es urgente". Con su firma, no solo recuperé las tierras de mi pueblo, sino también mi libertad y la de nuestro hijo, a quien él acababa de renunciar sin saberlo.
La Profecía Rota: Nuestro Amor
La música retumbaba en mis oídos mientras regresaba a la alta sociedad de la Ciudad de México, un lugar que no pisaba en cinco años. Cinco años desde que huí, creyendo que salvaba a todos de un futuro que solo yo veía, un futuro dictado por una cruel profecía. Lo dejé, corté todo lazo con Diego Fuentes, el hombre que amaba, con palabras que deberían haberlo hecho odiarme para siempre. Incluso oculté la existencia de nuestra hija, Renata, de él. Pero ahora estoy de vuelta, por mi padre enfermo, forzada a enfrentar a Diego, quien se ha convertido en un magnate de la tecnología y está a punto de casarse con Camila Vargas, la mujer que siempre creí que amaba. Y entonces, en el centro comercial, el helicóptero que había construido para protegernos se estrelló. Diego vio a Renata, la miró a los ojos, y supo. No había sorpresa, solo la furia silenciosa de un hombre traicionado, la realización de que yo, Sofía Romero, su más grande error, había regresado con su secreto más preciado. Me arrastró de regreso a su mundo, a una jaula de oro donde éramos prisioneras, mientras la boda con Camila se acercaba. ¿Por qué hizo esto? ¿Por qué me obligó a revivir un pasado que quería enterrar? ¿Fue un castigo, una forma retorcida de venganza por el abandono que él creía real? "La única a la que he amado, incluso cuando la odiaba, siempre ha sido Sofía. Y no voy a perderla otra vez." Sus palabras, dichas en medio del caos, revelaron la verdad. Mi "sacrificio" para protegernos de una profecía falsa solo nos había sumido en una tela de araña de engaños, tejida por la mujer que Diego iba a tomar por esposa. Este es el inicio de nuestra historia.
Corazón Roto: Un Nuevo Comienzo
Mi vida era un cuento de hadas moderno: diseñadora de moda exitosa, madre de una niña adorable y esposa de Ricardo Vargas, el hombre perfecto. Pero esa noche, en el lanzamiento de mi nueva colección, una mujer apareció de la nada, congelando mi sonrisa con una acusación devastadora. "Mi nombre es Elena Castillo. Y este es mi certificado de matrimonio con Ricardo Vargas. Llevamos cinco años casados" . El mundo se me vino encima. Él, mi esposo, no dijo nada, su rostro pálido lo decía todo mientras los flashes de las cámaras explotaban con mi humillación. De la noche a la mañana, pasé de ser la diseñadora del año a "la rompehogares" , despedida, acosada en redes sociales, mi hogar convertido en una jaula de oro. "¿Qué está diciendo? Ricardo, ¡dile que se calle!" le supliqué, pero él solo me pedía tiempo, más mentiras, más excusas. Y la pesadilla no terminaba. Elena, la supuesta "esposa" , usó su blog para pintarme como la depredadora, publicando fotos de su vida con Ricardo, ¡y de su hijo Mateo, quien usaba ropa idéntica a la de mi Isabella! Luego un día, Isabella llegó del preescolar con el rostro arañado, sollozando: "Mateo me empujó. Dijo que mi mami es una bruja mala que le robó a su papi" . En ese instante, algo se rompió dentro de mí y prometí que nadie más lastimaría a mi hija. Decidí que la verdad iba a explotar y que lucharía por Isabella hasta las últimas consecuencias. Con el corazón destrozado y una furia helada, no supe que la mentira de Ricardo era mucho más profunda y oscura de lo que jamás había imaginado.
Mi Marido Codicioso
En nuestro octavo aniversario, creí que mi vida con Mateo había vuelto a la normalidad después de sus cinco años de inexplicable ausencia. Pero la noche de nuestra celebración, un video anónimo en mi teléfono rompió toda mi realidad: Mateo, el amor de mi vida, besaba apasionadamente a Lucía, la florista que lo encontró con amnesia, en el día de SU BODA, ¡rogándole que no se casara porque "las amaba a las dos"! Mi corazón se hizo pedazos mientras observaba su manipulación para retenerla, mi cena de aniversario se enfrió y el vino en mi copa parecía sangre. Al día siguiente, mientras empacaba para irme a París, descubrí mensajes en su teléfono que confirmaban mi peor pesadilla: Lucía, su supuesta víctima, era su cómplice y ¡sería su "asistente personal" para estar siempre a su lado! No era suficiente con robarme a mi hombre, ella quería mi vida. La verdad era tan dolorosa y descarada que, por primera vez, fui yo quien lo dejó con sus mentiras expuestas, decidida a empezar de cero, aunque eso significara dejar atrás el amor que creí que era.
