Libros y Cuentos de Lazy Sunday
Mi Único Propósito: Venganzar
Conocí a Luciana en la feria de San Telmo, buscando un escape del destino que mi familia había trazado para mí. Me enamoré de ella, en su puesto de artesana, tanto que renuncié a mi apellido, a mi herencia, a todo, creyendo que ella era mi libertad. Pero esa libertad se desmoronó cuando descubrí que "Lina" era Luciana Salazar, una magnate minera, que me había usado en una apuesta cruel con mi propio primo. Fui humillado públicamente, despojado de mi riqueza, viendo cómo mi amor sincero se convertía en el chiste de la alta sociedad. ¿Cómo pude ser tan ciego, tan estúpido, para caer en su trampa y perderlo todo por un juego despiadado? Cuando Luciana, la mujer que me destrozó, me ofreció ser su amante secreto tras mi ruina, el dolor se transformó en un odio gélido y la llama de la venganza se encendió. Así que fingí mi propia muerte, desaparecí durante cinco años y regresé, un hombre nuevo, con un único propósito: destruirla. La engañé para que lo perdiera todo, tal como yo lo hice por ella, revelando que su sufrimiento era mi venganza. El juego había terminado, pero esta vez, yo era el ganador.
El Renacer del Heredero Vargas: Venganza y Amor
La víspera de mi compromiso, con Sofía, mi abuelo me presionó a elegir esposa, la matriarca de los Vargas. Pero yo acababa de renacer. Apenas horas antes, moría en un coche destrozado, asesinado por Sofía y su amante, Javier. Ella, mi "amada" esposa de la vida pasada, me había robado la fortuna, me dio un hijo que no era mío y me traicionó hasta la muerte. Mientras me desangraba, vi a Sofía y Javier sonreír, abrazados. Pero otra sombra me perseguía: Isabella, mi institutriz. Ella, la única que me crió y amó de verdad, se suicidó tras mi funeral con una nota devastadora: "Siempre te amé en secreto". El dolor de la traición y el amor perdido de Isabella me quemaban el alma. ¡Fui tan ciego! ¿Cómo no protegí a quien realmente me importaba? No más. Esta vida es diferente. Miré a mi abuelo, mi decisión ya estaba tomada, fría y certera: "No quiero a ninguna de ellas. Me casaré con Isabella". La venganza es plato frío, pero este amor es una deuda que se paga ahora.
