Libros y Cuentos de Xiao Ye Ai Zhuo Yao
Cuando el amor muere
Sofía, una mujer de belleza deslumbrante y fortuna, parecía tener la vida perfecta junto a su exitoso esposo, Ricardo, un ranchero de renombre en todo México. Pero no todo era tan idílico como se veía: Elena, una mujer obsesionada con Ricardo, acechaba en las sombras, su persistencia aterradora y sus intentos por separarlos eran la comidilla de todo el estado: desde secuestros en plena boda hasta intentos de usar drogas. Sofía, confiada en el amor de Ricardo y sabiendo su odio visceral a la infidelidad tras la muerte de su madre por las traiciones de su padre, nunca se preocupó por esos chismes. Todo se fue al diablo en su tercer aniversario de bodas, cuando entró a la oficina de Ricardo para darle una sorpresa y lo que encontró la dejó helada: Elena, desnuda, sentada en la silla de su esposo, con SU pluma en la mano, y gimiendo descaradamente. "Ricardo, más suave...", articuló ella. La sangre se le puso fría cuando su esposo, al ver la escena, no echó a Elena como otras veces, sino que le pidió a Sofía que la hiciera vestirse para "cuidar su reputación" . ¿Reputación de quién? El corazón de Sofía se hizo pedazos al ver cómo Ricardo guardaba con esmero la pluma que Elena acababa de usar de forma tan vulgar. Se dio cuenta, con un dolor punzante, de que algo esencial había cambiado. Esa misma noche, firmó los papeles de divorcio que Ricardo mismo le había dado años atrás, y con una frialdad que la sorprendió incluso a ella misma, contactó al peor enemigo de su esposo.
Mi Amor Convertido en Ceniza
El aroma a mole madre llenaba "Alma Cocina", un perfume de éxito y tradición que, para mí, Miguel Ángel Varela, se había vuelto rancio. Observaba a Sofía, mi esposa, reír a carcajadas con Ricardo, su socio, mientras su mano descansaba cómodamente en su brazo. Esa admiración, que antes fue mía, ahora me producía un dolor físico que nadie más parecía notar. Creía que éramos la pareja perfecta, el genio culinario y la brillante empresaria inmobiliaria, pero todo era una mentira devastadora. La verdad golpeó como un mazazo cuando vi el video: Ricardo besándola, una intimidad tan familiar que me destrozó el alma. Pero la traición máxima llegó después: "Seremos padres", susurraba Sofía al teléfono, hablando de un hijo que no era mío. En ese instante, mi amor por ella se convirtió en cenizas heladas, y en su lugar, nació un plan oscuro y vengativo. No podía simplemente dejarlos; necesitaban sentir el peso de lo que habían hecho, de la vida que habían destruido. ¿Cómo iba a hacer que pagaran por cada mentira, por cada puñalada a mi corazón? Mañana, todo terminaría; Miguel Ángel Varela se desvanecería, y ellos, Sofía y Ricardo, cargarían con las ruinas de su engaño.
No Soy Ella
Durante cinco años fui vista como un reemplazo temporal, esperando a que la "verdadera dueña" regresara. El día que íbamos a firmar nuestra unión de hecho, Máximo me dejó plantada para recibir a Sofía en el aeropuerto. Esa noche, borracho, me agarró la muñeca y, con los ojos vidriosos, murmuró un nombre… el de Sofía. El dolor fue tan agudo que me dejó sin aliento: después de cinco años, en su mente, yo seguía siendo ella. La humillación era mi pan de cada día, tolerando su desinterés y la burla de todos. Luego, Sofía me llamó para decirme que Máximo todavía la amaba. ¿Por qué siempre fui yo la que daba todo y recibía tan poco? Esa noche, dejé notas adhesivas por toda la casa, el manual de su vida que nunca apreciaría. En su tablet, escribí la última frase que leería de mí: "Ya no te quiero". Fue entonces cuando decidí que, esta vez, era el fin. Cerré la puerta y me fui, sin mirar atrás, rumbo a un nuevo comienzo en Buenos Aires.
Cuando Mis Amados Se Convierten En Pesadilla
El olor a desinfectante y el frío de la tumba aún se pegaban a mis huesos, un recuerdo helado de mi muerte. Pero al abrir los ojos, reconocí la luz del sol en la casa de mi madre en 2023. De repente, las risas de mi hermana Isabella y mi esposo Marco Antonio confirmaron mi peor pesadilla: en mi vida pasada, ellos se habían casado y habían tomado todo lo mío. Mi propia habitación había sido invadida por las cosas de Isabella, y mi madre, despectivamente, me dijo: "Esta ya no es tu habitación. Vete a tu propia casa con Marco". Él, en lugar de defenderme, la secundó. La cena fue una tortura, mi madre elogiando a Isabella y a su lado Marco, defendiéndola. La indignación me ahogaba al ver su traición crecer día a día, confirmando mis peores sospechas sobre su plan. ¿Generosa? ¿Dándole mi cuarto, mi esposo, mi vida entera? La humillación era insoportable. Marco me exigió disculpas, pero ya no había vuelta atrás. En un arrebato de indignación, lo dejé en la carretera, sabiendo que ya no había amor en sus ojos, solo fastidio. En ese momento, la vieja Sofía murió. La nueva Sofía estaba naciendo.
El Bordado 99: El Hilo de Mi Nueva Vida
Hoy era el día de mi boda, la cumbre de la alegría en mi pueblo. El vestido blanco de encaje, la iglesia llena, todo perfecto para que Lina García, la bailaora, se uniera al chef Máximo Castillo. Pero yo, la novia, estaba sola. Ni mis padres, ni mi hermano, ni mi prometido... todos se fueron, dejándome plantada en el altar, por la inesperada llegada de mi hermana menor, Yolanda. Una foto en Instagram lo confirmó: ellos sonriendo con ella en el aeropuerto, el pie de foto glorificando el amor familiar que "lo deja todo por mí". La humillación pública fue un golpe, pero lo peor llegó después. Mientras intentaba salvar una cena familiar, Yolanda, para incriminarme, fingió una alergia a los frutos secos con mi paella. En un instante, se volvió la víctima y yo, el monstruo. Mi madre me abofeteó, mi hermano me llamó "envidiosa", y mi prometido me miró con puro odio. ¿Cómo pudieron acusarme de envenenar a mi propia hermana, sin una pizca de duda o una pregunta? Sola en la oscuridad del restaurante, escuché una conversación que destrozó lo poco que me quedaba: mi vida entera había sido una farsa, un cruel engaño para mantener a Máximo cerca de Yolanda. En ese momento, la joven Lina que se casaba murió. Y una nueva mujer decidió nacer, lejos de sus mentiras y su dolor, buscando su verdadero destino en el duende del flamenco.
Encuentro Amor Verdadero en Mi Segunda Vida
Estaba a punto de casarme con Máximo Castillo, el hombre que creí que me había salvado y a quien amaba ciegamente, ignorando todas las advertencias. En la notaría, justo antes de firmar nuestros papeles, él recibió una llamada. Era Sasha, la hija del ama de llaves, que supuestamente intentó suicidarse; Máximo salió corriendo, dejándome sola con mi acta de matrimonio sin firmar. Esa misma noche, su mensaje llegó: "Sasha me necesita, me casaré con ella. Tú puedes ser mi amante, la segunda". La humillación me invadió como un veneno frío al darme cuenta de que mi amor por él había muerto. Un mes después, en una gala benéfica, Máximo y Sasha nos exhibieron su descarada pasión y me intentaron humillar públicamente. Su clímax fue cuando Máximo me abofeteó frente a toda la élite de Bogotá, una bofetada que paradójicamente, me liberó de una deuda falsa. Pero la humillación no terminó ahí: destruyeron mi anillo de bodas y la última creación de mi madre, mi vestido de novia. No entendía por qué, después de cinco años, la verdad era un acto tan cruel, tan lleno de avaricia y desprecio que iba más allá de la traición personal. Justo cuando Máximo planeaba anunciar su compromiso y tomar mi herencia en mi fiesta de cumpleaños, la "niña rica mimada" se transformó. Esa noche, subí al escenario y anuncié mi boda secreta con Ivan Lawrence, mi amigo de la infancia, y revelé la verdad de cómo Máximo me había usurpado el mérito de mi "salvación". ¿Qué sucede cuando el hombre que creí que te salvó es el mismo que te condena, y el héroe real se mantuvo en silencio hasta el momento justo? Esto es la historia de cómo una mujer destrozada por el amor y la traición encuentra la fuerza para reclamar su vida, su verdad y su destino.
