Libros y Cuentos de Yi Ying
Mi Verdadera Independencia
Durante veintiduras Navidades, mi hogar se transformó en la fábrica de chiles en nogada de mi madre, mi sudor y el vapor de las ollas forjaron una tradición donde yo era chef, anfitriona y sirvienta, mientras mi propia familia, Jorge y Mateo, quedaba en segundo plano. Los cohetes del Grito de Independencia resonaban afuera, pero la verdadera explosión ocurrió dentro, cuando mi madre, Doña Elena, anunció su testamento, repartiendo propiedades, dinero y joyas entre mis hermanos y nueras. Para mí, su única hija, la que siempre estuvo, la que cuidó en su enfermedad y prestó dinero sin retorno, no había nada; solo la "bendición" de convertirme en su enfermera personal sin paga, destinada a servirla hasta su último aliento. La humillación pública, rematada por una bofetada hiriente de su parte, hizo estallar cuarenta y cuatro años de sumisión, de humillaciones y de amor no correspondido. Esa noche, en medio de platos rotos y gritos de rabia, la Sofía dócil murió, y de sus cenizas, nació una mujer dispuesta a reclamar su vida, su familia y su verdadera independencia.
La Revancha de La Que Sirviendo A Los Demás
La traición tiene un sabor amargo, un frío que se te mete en los huesos y no se va. Lo sentí con cada fibra de mi ser cuando los vi: mi exnovio Carlos, el aclamado diseñador, y mi examiga Laura, su musa y prometida, ambos brillando bajo los reflectores exclusivos de la moda. Yo estaba allí, invisible, sirviendo champán en un uniforme barato que me picaba la piel. Éramos tres amigos inseparables, tres soñadores, o eso creía ingenuamente. Ellos conspiraron a mis espaldas, manipulándome, saboteándome sin piedad justo antes de esa decisiva audición para la beca de diseño que lo significaba todo para mí. Me dejaron sin nada, mientras construían su imperio sobre mis ruinas, obligándome a luchar en la miseria. Esa noche, Laura, con una sonrisa cruel que escondía mil puñales, pronunció las palabras que me partieron el alma: "Hay gente que simplemente no nació para esto, ¿verdad, amor? Por mucho que lo intenten, siempre terminarán sirviendo a los demás" . Su risa fue un golpe que me quemó la cara, la humillación pública se clavó en mi pecho como astillas. Todo el dolor, la rabia y la impotencia de años se acumularon hasta que sentí que no podía respirar. Desesperada, con las lágrimas nublándome la vista, escapé a un callejón oscuro, el fuego dentro de mí ardiendo sin control. Recordé mi sueño, el que ellos me habían arrebatado, y con los ojos cerrados, deseé con cada fibra de mi ser una segunda oportunidad. Una oportunidad para vengarme, para reclamar lo que era mío. Cuando abrí los ojos, la luz del sol de la tarde se filtraba por la ventana de un lugar demasiado familiar: mi antiguo dormitorio universitario. El calendario marcaba una fecha: tres meses antes de la audición para la beca. Mi corazón martilleaba en mi pecho. Había vuelto. Pero esta vez, no era la ingenua Sofía. La chica que confiaba ciegamente había muerto en ese callejón. La Sofía que renació solo tenía un propósito. Venganza.
Renacida para Triunfar: El Precio de su Error
Renací en mi último año de instituto, lista para el examen que definiría mi futuro. En mi vida pasada, ese día abrió las puertas a una vida feliz con Mateo y Hugo, mis amores. Esperaba repetir ese destino junto a ellos, mis compañeros inseparables. Pero el universo tenía otros planes. Los vi entrar en la secretaría, dos figuras brillantes, y anunciaron su decisión: repetirían curso. No era por superación, sino por Carla, una excompañera que había suspendido y a quien creían que debían "salvar". El nombre de Carla resonó como una campana fúnebre; ella, una sombra en mi existencia anterior, ahora era el centro de su universo. Me miraron con una fría determinación, como un obstáculo para su noble y equivocada "misión". En la fiesta de graduación, los susurros de mi dolor me perseguían mientras ellos la atendían con la devoción que una vez fue mía. Sus firmas en mi anuario no fueron recuerdos, sino sentencias crueles, acusándome de egoísmo por no "entender". Lancé ese anuario a la basura, cada palabra hiriente grabada en mi alma. Comprendí, con una amargura helada, que no había sido especial, sino solo la primera en recibir una lealtad impulsada por una culpa fantasma. Estaba agotada de sus juegos, de su ceguera ante la manipulación de Carla y de su ridícula misión de salvadores. ¿Cómo podían estar tan ciegos, tan dispuestos a sacrificarlo todo por una farsa? Cuando vinieron a mi casa, acusándome de un engaño de Carla y burlándose de mi billete de avión, la decisión fue inquebrantable. No rogaría, no me arrastraría, no sería la segunda opción de nadie. Con el billete a Mendoza en mi mano y sus palabras vacías de fondo, recogí mi futuro del suelo. Dejé atrás mi vida pasada, cerrando esa puerta para siempre. Mi nueva vida, lejos de ellos, acababa de empezar.
Venganza de La 'Práctica'
Sofía Vargas, una arquitecta, ha pasado cinco años como la amante secreta de Mateo, amándolo con la esperanza de un futuro, mientras él la ha tratado con una exasperante indiferencia. Una noche, su mundo se desmorona al escuchar a Mateo confesar a sus amigos que ella es solo su "práctica", su "coche de autoescuela", para un día conducir su verdadero "Ferrari": Isa. La humillación de ser un mero objeto la impulsa a aceptar un matrimonio de conveniencia con su amigo de la infancia, Javier, y a purgar cada rastro de Mateo de su vida. Pero la ceguera de Mateo persiste: incluso cuando Sofía cae gravemente enferma, él continúa priorizando a la manipuladora Isa, abandonándola en el hospital por un rasguño de la "princesa". ¿Cómo pudo ser tan usada y desechada por el hombre que amaba? ¿Podrá Sofía sanar y construir una vida nueva lejos de su toxicidad? Determinada a forjar su propio destino, Sofía corta todos los lazos con Mateo para siempre. Sin embargo, en un giro del destino, la verdad de Isa sale a la luz, obligando a Mateo a enfrentar sus errores. Arrepentido y roto, Mateo intenta recuperarla, solo para encontrar a Sofía radiante en el altar, a punto de casarse con Javier, sellando su nueva felicidad y su implacable adiós.
