Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes.
Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes.
Desde que tengo uso de razón lo único que recuerdo es que mi vida ha estado dedicada a servir a toda la familia del Alfa.
No recuerdo a mis padres, ni siquiera sé si tengo hermanos. Siempre he vivido aquí, tal vez, hasta nací aquí..
Me llamo Sanguijuela o al menos ese es el nombre que todos me dicen aquí cuando quieren algo de mi.
Hoy es una día importante para el Alfa, lo escuche mencionar que tiene una reunión con alguien muy importante y que de eso depende el futuro de la Manada.
Sé que la Manada se llama Red Moon, y que todos los integrantes son lobos, o lo serán cuando cumplan los dieciocho años.
Me intriga de verdad saber cuando yo me convertiré en una de ellos, quizás solo quizás las cosas cambien para mi también,
Pero el problema es que desconozco mi edad, supongo que aun no tendré la edad adecuada o tal vez si. Pero entonces porque yo no tengo un lobo como todos los demás..
Todas las preguntas llenan el vacío de mis días, días que para mi siempre son iguales y siempre lo serán.
Sé que moriré de la misma manera en que viví. No estoy triste, simplemente no conozco otra cosa mejor.
Tal vez para las personas como yo no existen algo mejor y esto es lo único que obtenemos.
Los golpes se han convertido en algo habitual, tan habitual que ya es raro si no recibo uno que otro golpe en la cara. No importa si son de la Luna o del Alfa, al principio su hijo no me pegaba pero a medida que creció se volvió igual de malvado que ellos, por lo que supongo que el único problema debo ser yo.
No soy lo suficientemente buena y no hago las cosas como ellos quisieran que lo hiciera.
Cuando ya no soporto el dolor de los golpes y las heridas, me escondo y me recuerdo a mi misma que es solo un día más.
Tengo los pies descalzos y alcanzo a ver una astilla clavada, me pregunto desde cuándo esta ahí?
Ni siquiera he sentido cuando se incrusto en mi piel, deberían ser varios días ya que al rededor está muy roja.
Necesito sacarla de mi interior antes de que la fiebre se apodere de mi cuerpo. No estoy segura de poder soportar otra de esas fiebres.
La ultima vez que enfermé los oí decir que estuve al borde de la muerte, ya que nunca antes habían llamado a un doctor y luego de eso nunca mas lo volvieron a llamar.
Nadie sabe que existo y jamás nadie lo sabrá.
Es la regla más importante que jamás podre incumplir.
Tal vez si alguna vez llegara a hacerlo no se cual podría ser el castigo, tal vez sería palizas? o semanas sin comer? Aunque eso no sería nada inusual.
Esto es lo que soy, basura como las que tiran, y esta es la vida que llevo.
Logro sacar la astilla de mi pie, luego de varios intentos y vendo mi pie con un trozo de tela vieja que encuentro tirada en el suelo.
Me recuesto en el viejo sillón que utilizo como cama y cierro los ojos, y por una única vez me permito soñar con algo...
Hoy voy a hacer algo solo por diversión. Voy a encontrar algo que pueda hacerlo solo para mi y no me preocuparé por todas las cosas que debería hacer haciendo . Voy a intentar hacerme sentir bien y disfrutar de las pequeñas cosas que puedo.
Con esas palabras resonando en mi mente me quedo dormida, tal vez nunca me atreva a hacerlo pero esa sensación llena de calidez cada parte de mi corazón.
Stella alguna vez disfrutó de la devoción de Marc, pero su crueldad oculta la lastimó profundamente. Mientras él enviaba mensajes coquetos a su amante, ella quemó la foto de bodas frente a él. Con el pecho apretado y los ojos encendidos, Stella le dio una bofetada. Luego borró todo rastro de su identidad, se unió a una misión de investigación confidencial, desapareció sin dejar rastro y le dejó una bomba secreta. El día del lanzamiento, Stella se fue; esa misma mañana, el imperio de Marc se vino abajo. Todo lo que encontró fue el certificado de defunción de su esposa, y su corazón se hundió. Cuando volvieron a verse, fue en una gala. Stella, elegante, estaba junto a un magnate. Marc le suplicó que volviera. Ella, con una sonrisa burlona, respondió: "No me mereces, hombre".
Sólo había un hombre en el corazón de Raegan: Mitchel. Tras dos años de matrimonio quedó embarazada. Raegan se sintió muy feliz. Pero antes de que ella pudiera darle la noticia, él solicitó el divorcio porque quería casarse con su primer amor. Más tarde, Raegan tuvo un accidente y, tumbada en un charco de su propia sangre, le pidió ayuda a Mitchel. Sin embargo, se fue con su primer amor en brazos. Afortunadamente, Raegan escapó por poco de la muerte y decidió retomar su vida. Años después, se hizo famosa en casi todo el mundo. Después del divorcio, Mitchel se sintió muy incómodo. Por alguna razón, empezó a extrañarla. Le dolió el corazón cuando la vio sonreírle a otro hombre. En la ceremonia de su boda, él irrumpió y se arrodilló. Con los ojos rojos, preguntó: "¿No dijiste que tu amor por mí era inquebrantable? ¿Por qué te casas con otro hombre? ¡Vuelve a mí!".
Todos susurraban sobre cómo la tía de Alexander lo había obligado a casarse con Freya. Cuando la señora falleció y su antiguo amor regresó al pueblo, la gente observaba atentamente, con la esperanza de que él dejara a su esposa. Freya se encogió de hombros. "La verdad, estoy ansiosa por que llegue ese día". Todos se burlaron de ella por esas palabras. Sin embargo, todo cambió cuando Alexander publicó algo que se difundió rápidamente. "Para todos los que preguntan, no voy a terminar mi matrimonio. Ni ahora, ni nunca". Freya miró la pantalla, confundida. ¿Qué intentaba hacer su esposo ahora?
EXTRACTO DEL LIBRO. "Quítate la ropa, Shilah. Si tengo que decirlo de nuevo, será con un látigo en la espalda", sus frías palabras llegaron a sus oídos, provocando que le recorriera un escalofrío por la espalda. La chica sostuvo su vestido con fuerza contra su pecho, sin querer soltarlo. "Soy virgen, mi rey " su voz era demasiado débil para decir con claridad las palabras, que apenas se escucharon. "Y tú eres mi esposa. No lo olvides. Te pertenezco desde ahora y para siempre. Y también puedo optar por poner fin a tu vida si así lo quieres. Ahora, por última vez, quítate la ropa". * * Shilah era una joven que provenía de los hombres lobo, también conocidos como los pumas. Creció en una de las manadas más fuertes, pero desafortunadamente, no tenía habilidades de lobo. Ella era la única de su manada que era un lobo impotente y, como resultado, su familia y otros siempre la intimidaban. Pero, ¿qué sucede cuando Shilah cae en manos del frío Alfa Dakota, el Alfa de todos los demás Alfas? También era el superior y líder de los chupadores de sangre, también conocidos como vampiros. La pobre Shilah había ofendido al rey Alfa al desobedecer sus órdenes y, como resultado, este decidió asegurarse de que ella nunca disfrutara de la compañía de los suyos al tomarla como su cuarta esposa. Sí, cuarta. El rey Dakota se había casado con tres esposas en busca de un heredero, pero había sido difícil ya que solo dieron a luz niñas: ¿Era una maldición de la diosa de la una? Era un rey lleno de heridas, demasiado frío y despiadado. Shilah sabía que su vida estaría condenada si tenía que estar en sus brazos. Tanbíen tenía que lidiar con sus otras esposas aparte de él. Ella fue tratada como la peor de todas, ¿qué pasaría cuando Shilah resulta ser algo más? ¿Algo que nunca vieron?
Tras quedar ciego en un accidente, Cary fue rechazado por todas mujeres de alta sociedad… excepto por Evelina, quien se casó con él sin dudarlo. Tres años después, él recuperó la vista y pidió el divorcio: “Ya perdimos demasiado tiempo. No dejaré que desperdicie ni un año más conmigo”. Evelina firmó los papeles en silencio. Todos se burlaron de su "fracaso"... hasta que descubrieron que la doctora milagrosa, la magnate de joyas, la genio de las acciones, la hacker legendaria y la verdadera hija del presidente… ¡era ella! Cuando Cary volvió a pedir perdón, un hombre despiadado lo corrió: “Ahora es mi esposa. Lárgate”.
Durante tres años, Christina se dedicó totalmente a cuidar su amado, solo para que el hombre en quien confiaba la desechara sin piedad. Para colmo, él trajo a su nueva amante, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Liberada, perfeccionó sus talentos olvidados y dejó a todos boquiabiertos con un éxito tras otro. Cuando su exmarido descubrió que en realidad ella siempre era un tesoro, el remordimiento lo llevó a buscarla de nuevo. "Cariño, volvamos". Con una sonrisa fría, Christina le escupió: "Déjame en paz". En ese momento, un magnate impecablemente vestido la rodeó con su brazo: "Ahora está casada conmigo. ¡Guardias, sáquenlo ahora!".
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