Instalar APP HOT
Inicio / Moderno / Traicionada por mi marido, seducida por su tío multimillonario
Traicionada por mi marido, seducida por su tío multimillonario

Traicionada por mi marido, seducida por su tío multimillonario

5.0
1 Capítulo
Leer ahora

Tras pasar un año en un matrimonio sin amor, Olivia hizo de todo para despertar el deseo de su esposo, incluso soportar un examen humillante porque pensaba que su ansia por los hombres era una enfermedad. Entonces, el primer amor de su marido regresó, y la verdad la hirió profundamente: él se había guardado para ella. Olivia le exigió el divorcio, pero él se negó y la llevó ante su poderoso tío. A ella le bastó una sola mirada para que se le helara la sangre. Era el médico que había examinado cada parte de su intimidad. "¿Quieres venganza?", susurró, acorralándola contra la pared. "Te ayudaré". La chica lo besó sin dudarlo. Más tarde, su ex le suplicó, pero Olivia sonrió. "Ya me cansé de perder el tiempo con un hombre impotente".

Contenido

Traicionada por mi marido, seducida por su tío multimillonario Capítulo 1 Lo deseo desesperadamente

"Bájese los pantalones, abra las piernas y acuéstese en la camilla. Esto podría doler un poco, así que intente no moverse". La voz del hombre resonó en el consultorio, fría y carente de cualquier emoción.

Ese tono autoritario sacó a Olivia de su trance. Al mirarlo, experimentó una profunda incomodidad. "¿No hay ninguna posibilidad de que me atienda una doctora?".

Frente a ella se alzaba un hombre imponente, de hombros anchos y postura firme. Aunque la mascarilla quirúrgica ocultaba gran parte de su rostro, la línea perfecta de su mandíbula era inconfundible. Pero lo que más intimidaba era el aura de autoridad glacial que lo rodeaba.

Todos los médicos que Olivia había conocido antes le hablaban con amabilidad y paciencia. Sin embargo, el hombre que tenía enfrente solo irradiaba una distancia abismal.

Sin siquiera levantar la mirada, Derek Wells continuó organizando el instrumental médico sobre la bandeja. Sus movimientos eran calculados, precisos y absolutos. "Todas las doctoras están ocupadas hoy. Si prefiere esperar a una, tendrá que volver otro día".

Olivia se quedó paralizada por un instante, pero terminó cediendo y caminó lentamente hacia la camilla.

Ya no tenía sentido seguir posponiéndolo. Había retrasado esa revisión durante demasiado tiempo y le aterraba que su condición empeorara si seguía huyendo.

Después de respirar profundamente para calmarse, se bajó los pantalones y se acostó con cuidado en la camilla de examen.

"Relájese". La voz de Derek sonó mucho más cerca.

Acostada boca arriba, Olivia sintió cómo él se acomodaba en el taburete al final de la camilla. No necesitaba mirar para saber que su mirada fría estaba fija en la parte más íntima de su cuerpo. Un lugar que ni siquiera Brayden Wells, con quien llevaba un año casada, había visto jamás. Y ahora, estaba completamente expuesta ante un desconocido.

Olivia cerró los ojos con fuerza y apretó los puños hasta que los nudillos se le pusieron blancos. La humillación la asfixiaba, pero se obligó a recordar que él solo estaba haciendo su trabajo. Para un médico, cada paciente era simplemente un caso más en su rutina.

Un segundo después, el metal helado de un instrumento médico rozó su delicada piel sin previo aviso.

El contacto repentino la tomó por sorpresa. Antes de poder contenerse, un gemido ahogado escapó de sus labios. "¡Ah!".

Fue un sonido bajo y tembloroso. Incluso para ella misma, sonó con una dulzura tan inesperada que la dejó paralizada de vergüenza.

Mortificada, se mordió el labio con fuerza, deseando que la tierra se abriera y se la tragara.

Esa era exactamente la razón por la que había acudido al hospital. El más mínimo contacto bastaba para que su cuerpo reaccionara por sí solo.

Un silencio denso y pesado se apoderó del consultorio.

Sin previo aviso, Derek sintió que el calor le subía por la nuca. Se tensó por completo y, cuando por fin habló, su voz sonó mucho más ronca y profunda de lo habitual. "¿La lastimé?".

Con el rostro girado hacia la pared, Olivia intentó calmar su corazón desbocado. Estaba segura de que él podía escuchar cómo le retumbaba en el pecho. "No. Es solo que estaba frío...".

Su respuesta suave y vacilante destanteó al médico.

Luchando por ignorar la reacción que se gestaba en su interior, Derek habló con un tono neutral. "Solo relájese. No se tense".

A partir de ese momento, cada uno de sus movimientos se volvió notablemente más suave.

El silencio volvió a llenar la habitación, y cada pequeño sonido del procedimiento resonaba con una claridad abrumadora en los oídos de Olivia.

Poco después, la voz grave de Derek rompió la quietud desde muy cerca. "Es usted mucho más sensible que la mayoría".

De inmediato, Olivia se sonrojó, desde las orejas hasta el cuello.

Justo cuando reunió el valor suficiente para decir algo, él volvió a hablar. "Todo parece normal por el momento".

Recogió la muestra en silencio, sin mostrar el más mínimo cambio en su expresión. "¿Ha sentido algún tipo de dolor? ¿Cómo ha sido su vida sexual?".

Según su historial médico, era una mujer casada.

Considerando su inusual sensibilidad, era completamente natural que sus pensamientos se dirigieran en esa dirección.

Esa última pregunta hizo que la vergüenza de Olivia se volviera insoportable.

Tras luchar por encontrar la voz, respondió en un susurro apenas audible. "Sigo siendo virgen".

Aunque llevaban un año entero como marido y mujer, Brayden jamás había tenido intimidad con ella.

A medida que pasaba el tiempo, la distancia entre ellos solo hacía que ella anhelara aún más el calor del contacto de un hombre y el consuelo de sentirse abrazada.

Sin embargo, cada vez que albergaba la esperanza de que él por fin se acercara, Brayden se volvía aún más distante. Eventualmente, el hombre dejó de volver a casa.

Poco a poco, la condición de Olivia se había agravado, hasta el punto de afectar cada aspecto de su vida diaria.

Fue por eso que, al final, reunió el valor necesario para buscar tratamiento en un hospital privado.

Había investigado a fondo y elegido a una ginecóloga con un nombre claramente femenino: Sharon Bennett. ¿Quién iba a imaginar que el médico de turno resultaría ser un hombre joven y sumamente atractivo?

"¿Virgen?". Derek la miró con evidente sorpresa.

Clavó su mirada en el rostro de la mujer. Tenía facciones delicadas y una apariencia tierna que la hacía naturalmente hermosa. Resultaba difícil de creer que una mujer casada como ella siguiera siendo virgen.

Olivia asintió levemente. "Es verdad, pero...". Tomó aire despacio, tratando de calmarse. "Lo deseo desesperadamente. Cada vez que un hombre atractivo se me acerca, yo simplemente...".

Ya que había confesado tanto, se obligó a terminar la frase. "La sensación se vuelve tan abrumadora que no puedo ignorarla".

Derek endureció la expresión.

Al fin y al cabo, él solo era un hombre de carne y hueso.

Frente a él, tenía a una mujer preciosa acostada que acababa de confesarle sus deseos más íntimos. Era imposible que aquello no lo afectara en absoluto.

No obstante, se recordó a sí mismo que era médico antes que cualquier otra cosa, y apartó rápidamente esos pensamientos de su mente.

Sin decir una palabra más, Derek se dio la vuelta y selló la muestra con sumo cuidado.

Tras esperar una respuesta que nunca llegó, Olivia abrió los ojos despacio y miró en su dirección.

Él estaba de espaldas, quitándose los guantes con movimientos ágiles y calculados. Sus dedos largos y sus nudillos bien definidos captaron de inmediato su atención.

No pudo evitar pensar que incluso sus manos resultaban increíblemente atractivas.

Antes de que pudiera darse cuenta, Derek ya había regresado a su lado y le tendía la mano para ayudarla a sentarse.

En cuanto sus pies tocaron el suelo, a ella le fallaron las rodillas de golpe. Perdió el equilibrio por completo y cayó de lleno contra el firme pecho del médico.

El aroma fresco a cedro, mezclado con su fragancia natural y masculina, la envolvió al instante.

El calor de su cuerpo la invadió en un segundo, y esa conocida y ardiente necesidad volvió a despertarse en su interior.

Seguir leyendo
img Ver más comentarios en la APP
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY