Cada mentira es una pequeña granada dentro de mí, nadie sabrá lo que ocurrirá cuando todas detonen, no creo que quieran averiguarlo tampoco.
Cada mentira es una pequeña granada dentro de mí, nadie sabrá lo que ocurrirá cuando todas detonen, no creo que quieran averiguarlo tampoco.
Nia, fue entrenada para ser un arma de destrucción humana. Todo en ella era peligro aunque su rostro de chica buena e inocente era su mayor aliado al momento ejecutar sus planes de destrucción.
Ella es consciente de lo que es y sobretodo de lo que puede lograr.
El amor no es algo que ella se tome en serio, no desde él, desde su perdición. Aquí no buscamos encontrar a la persona que la cambie y le ablande el corazón, aquí buscamos descubrir su pasado, su mayor secreto. Ese secreto que se encargó de esconder para todo el mundo, pero es ese mismo secreto es el que le quita el sueño por las noches y la vuelve cada vez peor.
El rencor corre por sus venas y no lo esconde, lo usa a su favor.
Si hay algo que debemos tener claro es que una mujer con el corazón roto lastima, pero una mujer con el corazón roto y el alma destruida destruye todo lo que se le ponga en el medio siendo un estorbo.
Nathan, es más que un hombre con cara bonita y un cuerpo que parece fue creado por los mismo dioses.
Él creció rodeado de rencor y con un padre que solo le interesaba volverlo un monstruo para usarlo a su beneficio. No conoce de piedad y mucho menos de perdón, si lo traicionas entrégate, porque huir no es una opción, no cuando te encontrara a donde sea que vayas.
La venganza es su mayor motivación. Vengar a quienes se atrevieron a dañar a la única mujer que le ha importado en esta vida y cuando el momento llegue hará pagar a cada uno de ellos a base de dolor.
La mafia no lo volvió quien es y eso debe asustarte mucho más porque una vez que dejas al odio entrar en tu sistema ni matando a medio mundo lograras sacarlo de ti.
El destino les tiene preparado no una historia de amor sino más bien una historia de lucha y catástrofe por donde sea que pasen
¿Están listas para lo que se viene?
Me casé enamorada, pensando que mi esposo sentía lo mismo por mí, pero me toco despertar de ese estúpido sueño. Él tiene una amante, mi prima, mi propia sangre y se niega a darme el divorcio, todavía lo amo, no voy a negarlo, pero no voy a seguir esperando como hasta el momento. Decido renunciar a él, por más doloroso que resulte, pero la vida tiene maneras muy extrañas de negarte lo que quieres.
Amar y ser amada es lo que toda mujer sueña. Sin embargo, lo único que Debbie quería era el divorcio. Llevaba tres años casada con Carlos, un joven multimillonario a quien ni siquiera había visto la cara. Cuando por fin decidió poner fin a su irónico matrimonio e ir en busca de la felicidad verdadera, apareció su supuesto marido y le pidió que lo intentaran de nuevo. A partir de entonces, Carlos se sentía increíblemente atraído por el espíritu libre y salvaje de Debbie y se enamoró de ella. Él comenzaba a mimarla. Poco a poco, lo que había entre ellos se iba a convirtiéndose en una atracción irrefrenable. Esto es una extraordinaria historia de amor donde descubrirá que, a veces, el amor no está muy lejos de cada uno de nosotros.
Era una doctora talentosa de fama mundial, CEO de una empresa que cotiza en bolsa, la mercenaria más formidable y un genio de la tecnología de primer nivel. Marissa, una magnate con una plétora de identidades secretas, había ocultado su verdadera identidad para casarse con un joven aparentemente empobrecido. Sin embargo, en vísperas de su boda, su prometido, que en realidad era el heredero perdido de una familia adinerada, canceló el compromiso, incluso la humilló y se burló de ella. Cuando las identidades ocultas de la chica salieron a la luz, su exprometido se quedó atónito y le suplicó desesperadamente que lo perdonara. De pie, protector ante Marissa, un magnate increíblemente influyente y temible declaró: "Esta es mi esposa. ¿Quién se atrevería a quitármela?".
Para la mayoría, Verena era una doctora de clínica rural, pero la realidad era que prácticamente hacía milagros. Tres años después de que Isaac se enamorara perdidamente de ella y pasara noches en vela de soledad, un accidente lo dejó en silla de ruedas y le arrebató la memoria. Para mantenerlo con vida, Verena se casó con él, solo para escuchar: "Jamás podré amarte". Ella simplemente sonrió y respondió: "Eso está bien, yo tampoco estoy enamorada de ti". Atrapado en la duda, él se alejó de la esperanza, pero ella mantuvo la paciencia y arrodillándolo para mirarlo a los ojos, le acarició la cabeza hasta que lo tranquilizó. Luego, le dedicó una sonrisa resplandeciente avivó sentimientos que Isaac creía perdidos para siempre.
La vida era un lecho de rosas para Debra, la hija del Alfa, hasta que tuvo una aventura de una noche con Caleb. Estaba segura de que él era su pareja designada por la Diosa de la Luna. Pero este hombre odioso se negó a aceptarla. Pasaron semanas antes de que Debra descubriera que estaba embarazada. Su embarazo fue una vergüenza para ella y para todos los que amaba. No sólo ella fue expulsada, sino que su padre también fue perseguido por los usurpadores. Afortunadamente, sobrevivió con la ayuda de la misteriosa Manada Espina. Pasaron cinco años y Debra no supo nada de Caleb. Un día sus caminos se volvieron a cruzar. Ambos estaban en la misma misión: llevar a cabo investigaciones secretas en el peligroso pueblo de Roz por la seguridad y la posteridad de sus respectivas manadas. Caleb todavía se mostraba frío con ella. Pero con el paso del tiempo, se enamoró perdidamente de ella. Intentó compensar el abandono de Debra, pero la chica ya no lo quería. Estaba empeñada en ocultarle que tenían una hija y también en hacer una ruptura limpia. ¿Qué les deparaba el futuro a los dos mientras viajaban por el pueblo de Roz? ¿Qué tipo de secretos encontrarían? ¿Caleb se ganaría el corazón de Debra y conocería a su adorable hija? ¡Descúbralo!
Durante tres años, Christina se dedicó totalmente a cuidar su amado, solo para que el hombre en quien confiaba la desechara sin piedad. Para colmo, él trajo a su nueva amante, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Liberada, perfeccionó sus talentos olvidados y dejó a todos boquiabiertos con un éxito tras otro. Cuando su exmarido descubrió que en realidad ella siempre era un tesoro, el remordimiento lo llevó a buscarla de nuevo. "Cariño, volvamos". Con una sonrisa fría, Christina le escupió: "Déjame en paz". En ese momento, un magnate impecablemente vestido la rodeó con su brazo: "Ahora está casada conmigo. ¡Guardias, sáquenlo ahora!".
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