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Historia

Capítulo 2 Aléjate de mi hermana.

Palabras:2195    |    Actualizado en: 24/08/2023

Si bien, Norusakistan era ardiente, aquel día parecía estarlo el doble. Vagó largo rato, quizás debería q

, seguramente su padre se dedicaba a la lectura. Se sorprendió al not

sorpresa enco

ciendo una leve reverencia con su rostro. Zah

o terminando de llegar hasta quedar frente a él y m

ijo sin una pizca d

como si estuviese inspeccionándolo, paseando la punta del abanico cerrado, po

refiere, usted

anico- tu mandíbula tensa- colocó el abanico debajo de la mandíbula- tu ceño fruncido

h y usted, no se par

a sabiendas de que som

te. Es allí cuando comienza

ermana, Zashirah es bastante ingenua, pero yo tengo malicia por las dos, Shemir.

yo usaría, Alteza. ¿Aún se ve al esco

econocer que eres bastante atrevido- enarcó una ceja- ése mismo atrevimiento fue el que te llevó a poner los ojos en mi

iese ofendida por mis sentimientos, lamento

ces frente a mí, tu conducta fue bastante reprochable, irte dejándo el corazón roto de mi d

cambiado, yo

-indagó- ¿volverás a b

al cosa- la m

lo perdonaré, haré que los guardias te entierren vivo en el desierto, yo no soy tan dulce como Zashirah- los ojos de Shemir brilla

. La Princesa y yo, ya no somos

ntir la presión de sus labios, él contrajo los propios y la miró casi con furia mientras ella se marchaba. Zahiry

iatamente salieron en busca de la joven, gracias a Alá, pudieron encontrarla y regresar con ella, lo cual había dejado al menos una buena noticia en el día, Nael estaba furioso y había golpeado al líder del clan, había hecho que caminaran de regreso hasta Palacio y les había

an tener aquella conversación, no habían podido hablar a solas ni un segundo, pero había llegado la hora. Zashirah, suspiró, los nervios amenazaban con hacerla temblar sin

ba concentrado en los muchos

tó la cabeza de los papeles y la observó, un extraño

nte una barrera que levantaba entre ellos. El joven se puso en p

ndo de buena salud.

udarle en algo?- p

rte aquí- dijo intentándo controlar sus

entamente- estaba dedicado a estudiar un poco las leyes Norusakistanas- dijo mientras recogía los pa

Shemir levantó la cabeza de la carpeta y la

maduramos se supone que son procesos básicos del existir- Zashirah, se sintió un poco tonta. Se inf

ar por llamarme

a miró fijamente a los ojos- usted es la Prince

o hacías-

doce años, en mi mente infantil

haciéndo un esfuerzo sobre humano

que usted se eq

igos- Shemir, la miró en silencio por algunos minutos, compr

dos chiquil

conmigo?- lo miró con ojos enormes, el corazón del

mos adultos y como tal, comprendo mi posición y la suya. Ya no somos dos niños que juegan, que co

ron de brillo al descubrir que él recorda

o él- pero y

o, un futuro. . . juntos-

usted estaba por cumplir d

nos de lágrimas- hicimos una promesa, prom

no llore Alteza, quisiera conservar el pellejo en mi pi

que te preoc

era agotada- s

e tiempo Shemir, llegas y te dedicas a evitarme, a evadirme a toda costa. ¿No te importa cómo me sienta?, Se

na mano y limpió la silenciosa lágrima que se deslizaba con parsimonia por s

tenía oculto entre sus pechos, sosteniéndo un sencillo anillo del mismo material. No tenía ninguna piedra, nada que lo hiciera especial, pero para Zashirah era el símbolo de amor del joven Shemir, el símbolo de una promesa inquebrantable.- siempre lo llevo conmigo, cerca de mi corazón

rido con tanto amor y sacrificio. Su padre, Haimir le había dicho que una promesa debía señalarse siempre con algo que pudiese recordarse y para él, ese sencillo anillo había sido lo mejor que pudo comprar con sus ahorros. Sabía que era muy poco

Ella lo ignoró y siguiendo un impulso se acercó a él, le rodeó el cuello con ambas manos, poniéndose de puntillas y l

rdaba la promesa que se habían hecho de niños, guardaba el anillo que un día le había dado, guardaba

boca bastante inexperta que se movía con torpeza contra la suya, pero que era aún más dulce por eso. Por un m

El Príncipe, no estaría nada contento con una noticia así

sido u

con una muda plegaria escrita

se pudo, ni se podrá. Esa promesa fue una tontería de dos niños que no sabían nada del mundo o la vida, las cosas han cambi

soltó, irguió la espalda y abandonó el salón con paso firme, sin saber que con cada una de esas pisadas des

Nada de lo que había soñado podría ser jamás, había sido una tonta al pensar que después de tantos años

ella, para él, sólo habí

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Contenido

Capítulo 1 Él vuelve. Capítulo 2 Aléjate de mi hermana. Capítulo 3 El tormento del pasado. Capítulo 4 Corazones que sufren. Capítulo 5 Amor en una pintura. Capítulo 6 Preocupación.
Capítulo 7 Tristeza en Palacio.
Capítulo 8 Conversación madre e hija.
Capítulo 9 No quiero enamorarme.
Capítulo 10 Seguir un impulso.
Capítulo 11 Reunión femenina.
Capítulo 12 Idear un plan.
Capítulo 13 Un plan perfecto.
Capítulo 14 Con ayuda de Alá.
Capítulo 15 Pelea de hermanas.
Capítulo 16 ¿Qué puedo ofrecerle
Capítulo 17 La ardiente llama del amor.
Capítulo 18 No escuches a tu tía.
Capítulo 19 Una disculpa real.
Capítulo 20 Besos con sabor a mamul.
Capítulo 21 Quizás el amor no sea para todos.
Capítulo 22 ¡No lo puedo creer!
Capítulo 23 ¡Es hoy!
Capítulo 24 Liberame de éste amor.
Capítulo 25 Con anillo ó sin anillo.
Capítulo 26 Impresión.
Capítulo 27 Soy afortunado.
Capítulo 28 Un padre asustado.
Capítulo 29 Una princesa indignada.
Capítulo 30 Solución.
Capítulo 31 Ser sincera.
Capítulo 32 Reconciliación de padre e hijas.
Capítulo 33 Aplacar la llama.
Capítulo 34 Compromiso oficial
Capítulo 35 Una visita inesperada.
Capítulo 36 Eso no es posible.
Capítulo 37 Una princesa confundida.
Capítulo 38 Lo pensaré.
Capítulo 39 Con la bendición de Alá.
Capítulo 40 Una noche inolvidable 🔥
Capítulo 41 Una noche inolvidable II 🔥🔥
Capítulo 42 Planes de viaje.
Capítulo 43 Presagiando el futuro.
Capítulo 44 Respeta mis decisiones.
Capítulo 45 *EPÍLOGO*
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