Un beso de verdad
Una chica, una manada de bestias
Lillian despertó en un universo de licántropos como una completa perdedora. La buena noticia era que las mujeres gobernaban y podían tener múltiples compañeros, pero aun así terminó siendo despreciada por todos. Comparada con su talentosa hermana en todo momento, le robaron a su primer compañero y los siguientes cuatro la rechazaron sin piedad. El primer compañero fue el propio Rey de los Súcubos. En su primer encuentro, le advirtió a Lillian que solo se quedaría el tiempo necesario para recuperarse de sus heridas, y que nunca podría haber nada entre ellos. El segundo compañero fue un tritón. Él la miró una sola vez y dijo que no tenía interés en alguien como ella, lanzándole un poco de dinero con desdén para que terminara su vínculo por sí misma. El tercer compañero fue el Creador de los vampiros, con más de mil años de edad. Él admitió que admiraba a su hermana y dejó claro que no tenía interés en alguien tan poco ambiciosa como Lillian. Entonces ella rompió cada vínculo y eligió su propio camino. Pero mientras ascendía cada vez más, esos mismos hombres regresaron, llenos de arrepentimiento y suplicándole que les diera otra oportunidad. El cuarto compañero fue un hombre lobo al que Lillian había rescatado de una pelea clandestina. Ella pensó que tal vez él sí se quedaría, hasta que reveló que era de la realeza. Y, por supuesto, quería deshacer su vínculo con ella para aumentar su poder.
Capítulo 1 Rompiendo los vínculos
"Lillian Clark, te lo preguntaré por última vez", dijo Waylon Edwards con impaciencia. "¿Vas a romper los vínculos o no?".
Lillian, sin prisas, dejó a un lado el cuchillo que tenía en la mano y colocó una bolsa de núcleos de bestia sobre la mesa. La sangre todavía le goteaba de la palma. "¿Después de todo lo que hice por ustedes... nunca fue suficiente?".
Waylon la observó con claro disgusto. Se veía descuidada, muy lejos de su ideal de lo que debía ser una mujer.
"Con tu nivel F de poder espiritual, nunca pudiste calmar ni a Jaycob ni a mí", soltó él con frialdad. "Todos estos años, tu hermana menor nos ha ayudado a tus espaldas. Para nosotros, ella es nuestra verdadera Domina. Si de verdad te importamos, rompe los vínculos".
Lillian respondió sin vacilar: "Si eso es lo que sienten, les daré lo que quieren".
Hizo una pausa y lo miró. "Pero hay algo que tienen que arreglar primero. Llevamos años casados, y para compensar mi falta de poder espiritual, les entregué todos los núcleos de bestias que gané cazando bestias aberrantes. En total, eso vale cinco millones de monedas estelares. Devuélvanme el dinero y serán libres de irse".
La sorpresa brilló en los ojos de Waylon, pero fue reemplazada rápidamente por la emoción. Llevaba un año presionando para conseguir esta separación y nunca pensó que ella acabaría aceptando.
No tenía muchas monedas estelares, pero si unía fuerzas con Jaycob Warren y pedía prestado el resto, podrían pagarla. No dudó en aceptar.
Lillian se movió con la misma rapidez: sacó el acuerdo en su comunicador, lo firmó y lo envió. "Transfiere el dinero esta noche. Mañana por la tarde terminaremos el trámite en la notaría".
Solo había pasado un mes desde que Lillian ocupó este cuerpo, y con él, todos los recuerdos que pertenecían a su propietaria original.
Vivía en un mundo regido por Yggdrasil, que gobernaba múltiples planetas. Una vez que los machos de estos planetas alcanzaban la edad adulta, despertaban habilidades psíquicas acordes a su naturaleza. Para fortalecerse, cazaban bestias y recolectaban núcleos. La habilidad psíquica iba desde el nivel más bajo, F, hasta S Plus. Las habilidades psíquicas de las hembras eran iguales.
Sin embargo, había una diferencia clave. A medida que progresaban, los hombres experimentaban periodos de celo. Si no usaban supresores o el poder espiritual de una hembra para calmarse, perdían el control, se volvían irracionales o incluso morían.
Pero las hembras eran raras y muy valoradas, por lo que su estatus era alto. A través del sistema del Yggdrasil, una hembra podía ser asignada a múltiples machos, y se esperaba que estos le fueran completamente leales. Solo ella podía romper los vínculos.
El cuerpo que Lillian ahora ocupaba pertenecía a alguien que compartía su nombre, pero sus vidas no podían ser más diferentes. Esta Lillian había sido considerada la hembra menos capaz de su familia, condenada a un Nivel F de poder espiritual.
Su hermana menor, Justine Clark, representaba el contraste absoluto. Desde su nacimiento, tenía un Nivel S de poder espiritual, algo sumamente raro. Muchas hembras nunca lograban avanzar ni un solo nivel en poder espiritual, por lo que alguien como Justine era de un valor inmenso. Su familia la consideraba el orgullo de la familia, y le daba lo mejor de todo. Lillian, por su parte, tenía que luchar por todo lo que quería. Aun así, cualquier cosa que lograba obtener a menudo terminaba en manos de Justine.
La antigua Lillian conocía sus límites. Carecía del poder espiritual necesario para calmar a los dos machos de Nivel A, Waylon y Jaycob, que le fueron asignados cuando alcanzó la mayoría de edad. Para compensarlo, se pasaba los días luchando en el Matorral Aberrante, esforzándose al máximo para reunir más núcleo de bestias para ellos.
En casa, se rebajaba a hacerlo todo: se encargaba de cocinar, lavar la ropa y mantener el lugar limpio, pero ninguno de esos hombres se encariñó con ella.
Más tarde esa noche, Lillian se sentó a comer con su vecina, Rosalyn Scott, y le contó su decisión de romper sus vínculos con Waylon y Jacob al día siguiente.
Rosalyn se sorprendió: "¡Eso es increíble! ¿De verdad te pidieron eso? ¿Cómo se atreven? ¡No has hecho más que ser buena con ellos!".
A Lillian no pareció afectarle. "Justine los alejó de mí durante el primer año después de que se formaran los vínculos. Nunca he compartido cama con ellos. Y todo lo que podía hacer para calmarlos era darles una palmadita en la cabeza. No tiene sentido obligarlos a quedarse conmigo".
Rosalyn se quedó callada un rato, visiblemente sorprendida. Luego, su expresión se suavizó al recordar el débil poder espiritual de Lillian.
"No tienes por qué preocuparte demasiado", dijo. "El Directorio Federal no dejará a una hembra sin compañeros. Una vez que rompas los vínculos, Yggdrasil te asignará nuevos machos".
Lillian dejó escapar un suspiro frustrado y respondió: "Ese es el problema. No quiero volver a vincularme. Siempre pasa lo mismo: no les gustaré a los machos".
Ya podía ver cómo se desarrollarían las cosas. Si terminaba vinculada a machos capaces, Justine volvería a intervenir y se los llevaría, como antes.
Rosalyn miró a Lillian de pies a cabeza antes de volver a hablar. "En realidad no tienes elección. La vinculación es obligatoria, y nuevos machos vendrán a buscarte quieras o no. Al menos intenta cambiar tu apariencia. Siempre pareces recién salida de la selva. Aunque los machos no tengan el mismo estatus que las hembras, deberías intentar causar una buena primera impresión".
Durante años, Lillian solo se había vestido para sobrevivir. Sus hábitos se habían moldeado por la caza de bestias aberrantes y la recolección de hierbas en el Matorral Aberrante, sin dejarle espacio para preocuparse por su aspecto.
Ahora, un pensamiento cruzó su mente. ¿Quizá Waylon y Jaycob mantuvieron las distancias por su aspecto desaliñado? Si esa era la razón, entonces a sus ojos no eran más que machos superficiales.
Se le escapó un suspiro silencioso. "De acuerdo, lo entiendo".
Rosalyn le entregó una entrada. "Toma. Es para un combate de lucha clandestino. Ve a ver algo divertido y distráete. El dueño del bar me dio las entradas. Podemos ir juntas".
Lillian la aceptó y respondió: "Gracias".
Al día siguiente, tras pensarlo un poco, la joven decidió tomarse un breve descanso. Como ya tenía el dinero de Waylon y Jaycob, no tenía de qué preocuparse.
Se dio una ducha larga, luego, pidió vestidos elegantes por su comunicador y siguió tutoriales para peinarse con ondas suaves.
Su belleza natural era realmente notable. Tenía la piel suave y unos rasgos que no tenían nada que envidiar a los de Justine. Los años que pasó al aire libre moldearon su cuerpo hasta convertirlo en algo equilibrado y fuerte. Había firmeza en sus músculos, pero sus movimientos tenían una ligereza controlada.
Cuando Rosalyn vio a Lillian, se quedó paralizada, su reacción casi cómica. Tardó un momento en volver a hablar: "¿Por qué escondías antes una cara así? Incluso sin un fuerte poder espiritual, los machos se volverán locos por ti. ¡Waylon y Jaycob se van a arrepentir!".
Un trago amargo de verdad
El aroma a sal y pescado en el muelle siempre había sido el perfume del trabajo duro para Armando, hasta el día en que se mezcló con el luto que el aire traía consigo. "Su hijo... no sobrevivió", le dijo la monótona voz del policía, y cada palabra fue un golpe seco, pero la realidad, la muerte de s
Sellado Con Un Beso
Tragando amargamente todo el tormento, la traición y las falsas acusaciones que había sufrido, Wendy se levantó como un fénix de las cenizas ardientes. Lo que no la había matado la había hecho de acero. Ella haría que ellos pagaran por todo lo que le habían hecho, los cuales le causaban su dolor.
REGÁLAME UN BESO
La Navidad llega antes de tiempo a Chiara, una joven periodista que tendrá que ir al extranjero y conseguir un exclusivo con uno de los magnates más difíciles de entrevistar de todos los tiempos. Chiara acaba de terminar su carrera como periodista en Milán, Italia y viaja a Boston en los EE. UU, p
Devuélveme Un Beso
Nunca había esperado casarse con un hombre al que solo vio unas pocas veces. Dijo que podía darle todo menos amor, y ella estuvo de acuerdo. Sin embargo, su gentileza y consideración consiguieron que diera lo mejor de ella. Pensó que podría disfrutar de esa vida para siempre, pero la aparición de s
Solo con un beso
Owen es un hombre de 43 años que ha logrado construir un imperio en el mundo de los servicios digitales, pero su éxito no ha sido suficiente para llenar el vacío de su corazón. Desde que su esposa lo traicionó con uno de sus socios y lo abandonó, dejándolo solo con su hija de 5 años, Owen ha vivido
La Verdad Quebró un Hogar
En el sofocante aire de la casa, preparaba mis humildes frijoles, ignorando a Doña Elena, mi suegra, quien me hostigaba desde su mecedora. "¿No piensas servirme, Sofía?" su voz era un lamento calculado que yo ya no soportaba. Mi respuesta, fría y cortante, la detuvo: "No soy tu sirvienta, Doña
Robarte Un Beso A Medianoche
El último deseo de su abuelo había sido verla casarse con Arvin. Sin embargo, el día de la boda, Arvin la dejó plantada en el altar. El chisme se regó como pólvora, y de la noche a la mañana, Belinda se convirtió en el hazmerreír de todos. Desde entonces, la lucha entre ellos no tuvo fin. Hasta la f
La verdad de Alicia
En el corazón de una Nueva York que nunca duerme, Alicia vive al filo de la navaja. A sus 30 años, su existencia es un ciclo frenético de luces de neón, ritmos industriales y paraísos químicos que utiliza para acallar el vacío de una rutina que la asfixia. Para ella, el placer no es un romance, es u
El encanto de su beso
Three years into my engagement with He Chen, he secretly got involved with my best friend. He openly flaunted his new girlfriend in our social circle and repeatedly allowed the mistress to provoke me, turning me, his childhood sweetheart, into a complete joke. He was sure I wouldn’t make a scene and
Una Segunda Oportunidad, Un Beso de Amor Verdadero
La lluvia golpeaba con furia el parabrisas en la carretera a Toluca, igual que un dolor agudo y familiar me retorcía el estómago. Marco conducía con los nudillos blancos por la tensión, hasta que su teléfono se iluminó: "Isa". Mi esposo, su eterno y leal perrito faldero, desapareció en un instante
Beso Adictivo
La vida de Joy dio un vuelco. Se encontró atrapada en medio de chismes sobre su supuesto matrimonio con Ted. Aprovechando su situación, él la hizo su esposa, y cuando se casaron, la amó como nunca. Él podría ser indiferente con ella frente a los demás, pero ella en privado era otra historia. Su c
La Verdad después de mi Muerte
Flotaba, una sombra invisible, en el segundo aniversario de mi muerte. Abajo, en el brillante escenario, Isabela, mi supuesta mejor amiga, recibía el premio "Corazón de Oro", aclamada por toda una nación. Mateo, mi amor secreto, la miraba con una adoración que, trágicamente, una vez fue mía. De rep
Su Amor de Reemplazo, Una Verdad Fatal
Durante cinco años, fui la protegida adorada de Alejandro Aguilar, el hombre que me salvó. Creí que me amaba, hasta que regresó su primer amor, Catalina, embarazada. Yo solo era su sustituta. Ese mismo día, me diagnosticaron una enfermedad sanguínea mortal. Mi única esperanza era un trasplante de u
El beso de despedida de cinco millones de dólares
Renuncié a mi beca en el Tec de Monterrey para apoyar a mi novio, Braulio Garza. Después de que el imperio tecnológico de su familia colapsara y sus padres murieran, yo trabajaba turnos dobles como cocinera, usando el dinero de mi colegiatura para ayudarlo a salir adelante. Pero el día que anunció
Amor Al Primer Beso
La amiga de Zoe necesitaba que la ayudara a escaparse de la cita en la que estaba. Con ese fin, Zoe usó una increíble cantidad de maquillaje además de una peluca para disfrazarse. Sin embargo, sus planes se vinieron abajo cuando la cita resultó ser con el famoso del campus, Wade. Intrigado por est
Obsesión Por La Verdad
Su hermana no solo le robó a su hombre, sino que también le quitó su dinero, sus bienes, todo. Con las manos vacías, vivió escondida, escapando de sus deudas. Justo cuando pensaba que toda esperanza estaba perdida, él repentinamente apareció en su vida como un caballero. La amaba, la cuidaba y le
El Beso de la Víbora: La Venganza de una Esposa
La llamada entró en el día más caluroso del año. Mi hijo, Leo, estaba encerrado en un coche hirviendo por culpa de la hermanastra de mi esposo, Sofía, mientras mi marido, Mateo, se quedaba de brazos cruzados, más preocupado por su Mustang clásico que por nuestro hijo, que apenas estaba consciente.
El Beso de la Serpiente: La Venganza de una Esposa
En mi primera vida, fui la adorada hija adoptiva de la familia De la Torre. Mis tres hermanos perfectos me colmaban de afecto, y Santiago, mi primer amor, me prometió el mundo entero. Pero todo era una mentira. Cuando incendiaron la mansión, se quedaron en el jardín y vieron cómo me quemaba. A tra
El Último Beso
Para pagar la deuda, desesperada y sin opciones, ella sustituyó a la novia y se casó con el hombre quien era conocido como un diablo al que todos temían y respetaban. Él le dio un mordisco a su dulzura y gradualmente se sometió a la lujuria adictiva. Antes de que se diera cuenta, ya era incapaz de
El Beso Del Delincuente
La indiferencia de su madre, el sabor de ese beso con un guapo desconocido en Halloween o la ruptura con su novio la llevó a acercarse a él. Sarah Bresler no sabía que buscaba pero terminó encontrándose un delincuente. Un chico que no le importaba nada más que su preciosa Yamaha, hasta que la conoci
