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Historia
Un Contrato De Protección

Un Contrato De Protección

Autor: Elena Rosas
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Capítulo 1 ¿Tú

Palabras:1586    |    Actualizado en: 30/01/2024

bras de

ñía, el aire gélido hizo q

a completamente sola, n

había cerrado sus puertas

su pecho camino lo más r

a esa horas, sin poder e

rante, no era la primera v

que recibió aquella ame

quería v

or q

sido sufi

que le arrebataron al homb

su vida. Aún tenía muy pre

a más feliz

fuera de

istas de la columna de soci

vento que habían califica

chinar de unas llantas me

nombre hizo que voltear

ver el arma que apunta

el dispa

se alejan por miedo a qu

sentir como la atraviesa

s llantas del vehículo qu

e al frente de ella la llena

poso, Arantxa cayo junto

ner la h

do blanc

e color

e, yo tuv

ablar, sin embargo, un co

r hab

ngo na

e- además tú vas a vivir,

rantxa, t

rdida de sangre q

de las s

uchó llegar, lo subi

n muy r

jaba, para su desgracia e

que no había llegado a cub

fue a su consultorio, saco

ara las em

había co

es estaba en el hospital c

día operar, pero en el reg

hib

salvarle l

hospital que había llegad

cumplir el reglamento,

rl

o doctora

rito desgarrador se esc

rmería que era su mejor a

ués del f

edarse en el departamen

ada espacio tenía una part

ya no le importaba su salu

el hombre que a

a su pac

taria entro con una caja

podía ver un gran moño d

uién había podido m

o manda?

a recibido la caja, escu

dijera de parte de

doctora

jero ya se había ido- la s

dado destapó la

ios que

o reflej

en la caja, de inmediat

que había dentro de la ca

las personas que estaba cerc

misma mirad

l agente

ito que venga urgentement

por

mucho en

ado de investigar el asesi

había quedado en la esq

ilidad, sacando unos guant

r de la

mirando a

a un corazón de algún ani

n cerdo, debajo de este s

ente de ella se notaba la

s mor

día no h

nsando cuando cumpl

minando a

letín con su mano izquierd

su paso, al salir nunca

inguna estrella, pues est

una copiosa lluvia, no po

así que tendría que corre

rla y llevarla a su casa,

eció enfren

la lluvi

u sexto sentido decía que

o vuelta en una calle no

e ese hombre lo m

cómo, ni

bro y la aventó contra l

a temblando, pero levanto

a enseñado que nunca deb

da, gracias a su memoria f

que tenía una horrible ci

medio de sus ojos y termin

filo frio de una nav

que quier

r

ando que lo

la dejara ir, pero no no

como el filo del objeto s

ría su fin, y pronto s

car mi ca

é las claves, puedes lleva

rma en su garganta, pudo p

re por su de

ya había

an unas pequeñísimas gotas

su cabeza al escuchar la

dónde venía, si gritaba a

y saliera corriendo, cua

sor tapándola, tal parecí

ritar, regreso su vista a

da, era claro que ya estab

con la vida de las persona

to primo

comparación de lo que me

os- aunque me gustaría di

illa, nunca antes había s

ré benevolente contigo

ue te reúnas de nu

s ojos e

navaja cortará su arteri

a perdería

go, no su

dejo de sentir la presió

scuridad de la noche noto

ontundente que no dudo en

ente inco

alguien h

saber le había s

racias- s

das a ella- me ha salvado,

i se escuchó ninguna pala

ar...- comenzó a caminar

em

frunció

darle la cara, ni su n

dio dos zancadas más larg

co al ver quien l

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