oner la mayor distancia posible entre ellos y lo ocurrido. Angelo la seguía de cerca, sus ojos atentos al entorno, listo para intervenir si
permaneció detrás, respetando su espacio pero sin perderla de vista. El silencio entre
a meterte en t
y lo miró por encima del hombr
qué h
hombros, tratando d
n de un extraño y has terminado rodeada de un mo
un instante, pero al ver el atisbo de arrepentimiento en lo
pasos, su voz más suave-. No
Nayara, aunque su tono sonaba ca
recientes en su rostro. Sintió un nudo en el pecho al pensar en todo l
Nayara, es..
a él mientras caminaban, como si la pr
-dijo después de u
e regaló la pulsera? -
u muñeca. Parecía debatirse entre responder o no. Fin
... fue
or. ¿Novio? No entendía por qué aquello lo afectaba. No tenía derecho a sentir nada respe
rzándose por pa
nada más y seña
lleg
o destartalado. La pintura de las paredes estaba descon
ijo Nayara, dándose la vuel
ndió él, deteniéndola ant
su mano. Con la otra, sacó un fajo de billetes
de tu madre -dijo con seriedad, recordando las pa
esa, pero antes de que pudiera responder
aya
cabello castaño y rostro juvenil, probablemente de la misma
no de la de Angelo rápidamente y escondien
ro de Nayara, un tanto nerviosa, y la familiaridad en el tono del c
ntó Jared, mirando
respondió Nayara apresuradamente, que
a, pero dentro de él,
o Nayara con una sonrisa f
í por un momento, sintiendo una mezcla de emociones que no supo identificar del todo. Finalmente, se dio la v

GOOGLE PLAY