u
ue sus esfuerzos eran inútiles. Su cuerpo la traicionó y empezó a temblar b
de Carmine. Princesa d
odo
icaba por qué había tantos capos aquí. Todos querían un pedazo de Carmine D'Ag
o m
asustada; cualquier plan que hubiera tramado parecía no funcionar. Ella l
e está conmigo. Y me mira como si fuera a sacar mis cuchillos favoritos y jugar
eda
su miedo. Pero aún habí
s que asustarla. Me dieron ganas de jugar con ella. Y sentí
reverberar por todo mi cuerpo
rollada en sus manos. Admito que Leda tenía más agallas de las que
e destruirla sería
e?" preguntó final
cabeza y dejé que mi mirada vacía
ecerse en sus ojos, sabiendo q
necía, se convertía en miedo y fina
daría má
a al absorber cada curva. En ese escenario, parecía bastante inocente. ¿
en qué mundo de mie
ándome esa tirita. Y a
a más que un cascarón de lo que fue. Ya no s
s la ro
, levantando la barbilla con terquedad y des
ja. Bueno, quizá Leda tenía m
-continuó. Pero su voz tembló cuando di un paso adel
ino para agarrarla y doblarla sobre la cama hasta que
uería que pensara así. Porque podr
eño",
empo que no veía semejante desafío. Si fuera menos paciente, ya me habría hund
cepté ese destino, imbécil. Sé que voy a morir. Así que,
esitaba eliminar. Lo que había planeado para ella
contrario. Sus manos se apretaron
lección de

GOOGLE PLAY