i
ste causada por el envenenamiento del agua potable con matalobos. Los c
bañar a los cachorros de los padres convalecientes. Por suerte, esa peste no afectó a los niños porque se descubrió
orren detrás de mí entr
estido amarillo al aire para convertirme en loba.
de loba, regresamos a la junta principal de la manada, que es donde nos solemos encontrar todos pa
ubicada en su territorio. Ella me ha invitado a cenar a su casa esta noche y me pre
r aire fresco y a pensar en lo que será mi
í de imprevisto. Miro el cielo con melancolía,
gresar -
des escapar por siempre. Solo espero que este a
dado que siempre supe lo que sentía por Gael; el problema no es ten
haya tensión en la manada por nuestra causa. A veces deseo decirle a papá que
itaria, pertenecerí
onde los faroles brillan en tonos coloridos. Me gustaría mucho encontrar a mi
ros? -Apunto hacia su esposo y los ni
dan ganas de matarlo -expresa
nto las manos con e
las orejas y a enviar a
a. No obstante, su esposo se la sube encima y empieza a correr con ella sobr
aría tene
el
e que podríamos liderar la manada muy bien con nuestras habilidades, pero él no me quiere. Por mi parte, ya no sé
ientos por Gael genuino
*
de temperatura agradable. Termino de empacar mis pertenencias y de dejarl
paz de este sitio y el poder ver todos los días a mis pequeños y traviesos cachorros. También ext
ciferan los pequeños al unísono
. -Me agacho al nivel de ellos
dirme, al igual que algunos colegas y habitantes. Ellos me da
an li
nto? -pregunta uno de los
ro, aunque no sé si pu
la estación de tren. Estoy muy lejos de casa, as
egión. A medida en que hago los trámites para salir, el coraz
o que la camioneta de Gael vine hacia m
ede s
smo empieza a hacer efecto en mi cuerpo cuando el rostro conocido de mi primer amor busca por
ginación no me esté jugando una mala broma, pero la
r tan atractivo? ¿Soy yo o e
grande. Su remera blanca se le pega al torso, como si fuera una
po en que resalta esas gruesas y duras piernas. El arcillo plateado que ha llevado en su oreja derecha de
an al tener ese brillo especial que no logro descifrar, pero que me hace estremecer; asimismo, su cabello lacio y n
a imagen viva de las fantasías de cualquier mujer. Y, aunque así suelen ser los lo
rte lobuna, quien siente rencor por Gael desde la noche
á vendrían a buscarm
a, él anda ocupado en sus negocios -me explica mientras me mira de esa manera tan intensa a la que no le

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