endo la champaña más cara y un menú de degustación que desafiaba toda descripción. Cada plato delicado, cada sorbo de vino espumoso, sabía a libertad. No había necesidad de preocuparme por las mir
parecía notar o preocuparse por mi ausencia. El familiar frío del abandono se instaló en mis huesos, pero esa noche, no dolió. Simplemente reforzó la verdad. Entr
oral característico de Bárbara. Era un hedor a invasión, aferrado a mis sábanas, mis almohadas, mi espa
io. Invadid
enté. El colchón se hundió, y un grito
HHHH
ionado en una máscara de terror, aferrando una almohada de seda a su pecho. Sus ojos, abiertos y llenos
ento; fue puro instinto, sin adulterar. Mi mano se disparó, agarrando el brazo d
brotando instantáneamente por su rostr
ertos. "¡Sofía! ¿Qué demonios?". Salió de la cama de un salto, protegiendo instintivame
sollozó Bárbara, señalánd
argada de una urgencia de pánico que gritaba mentiras. Sus pupilas se dilataron ligerame
cama? ¿Esperando a que yo llegara a casa? ¿O esperando a que tú
, Sofía! Solo se quedó dormida. Estábamo
s distintas. "Claro". Mi ojo de cirujana notó la falta de cualquier intimidad físic
mi voz ahora un gruñido bajo.
o, Santi, ¿a dónde iré?". Lo miró con ojos
árbara superando cualquier sentido de propiedad. "¡Sofía
n. Lo metí todo en una bolsa de basura resistente. Luego abrí todas las ventanas, aunque era una noche fresca. Encendí un palo santo, dejando que el humo purificador se enroscara en cada rincón de la habitación, dester
cerrada de la recámara. "¡Sofía! ¡Déjame entra
pondí, mi voz plana. "No te preocupes, no contaminaré
losa! ¡No estamos haciendo na
nsar que Bárbara es perfecta para ti. Y si ese es el caso, e
se unió desde el pasillo. "¡Sofía, por favor! ¡No h
tan fea, Sofía!", gritó Sant
rtó el ruido. "¡Sofía, detén esta t
dró Fernando, su voz llena de una falsa autor
ún lugar en el fondo. "Parece que a
nrió con suficiencia. Sus ojos, llenos de triunfo, se enc
acer las maletas para Los Cabos! El equipaje de mis padres es pesado. Bárbara tiene tres maletas.
molestamente dulce: "Sí, Sofía,
lofriante que no llegó a mis ojo
idente en su voz. "No llegues tarde. Sal
, mi voz tan dulce como el veneno. "N

GOOGLE PLAY