img Me casé contigo por la cara de tu hermano  /  Capítulo 6 | 21.43%
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Historia

Capítulo 6

Palabras:1022    |    Actualizado en: 05/01/2026

Is

n el aire de la recámara principal, una nieb

iopelo y se impregnaba en mi cabello, un marcado contraste con la fragancia es

or el que mi abuela solía jurar, un lodo oscuro y viscoso des

se abrió c

jé la taza en la mesita de n

estaba en

s. Los viernes eran para el club,

vieja -dijo, entran

isa estaba desabrochado, su corbata colgaba

je, limpiando una go

. Estudió mi rostro, buscando algo: una g

ue me quedara con e

bargo, aq

ije q

ra conquistado una nación solo por dormir en su pr

uerdo

mpre lo hacía. Metió la mano en el bolsillo de su saco

sobre el

asa vieja. Iba a tirarlo, pero reco

alc

iolentamente mientras

de un pájaro emprendiendo el vuelo

staba as

cada surco. Conocía el momento exacto en que el

l hiz

undo año de universidad, sentado en

observándome de cerca-. P

as -su

o, presionando los borde

uavizó, solo una fracción. Una

che -dijo-. ¿Eso es todo lo que s

n el borde

haces la fría, pero guardas mis cosas. Bebe

hón de cabello detrás de la oreja,

obses

rregí. N

erza, dejando que la madera se cl

rmir, Alej

satisfecho con su conq

la casa estab

é fuera d

uelo de mármol frío co

el refrigerador. Era un simple bizc

la parte superior

nti

a cumplido v

dad, mirando los números de cera, dejando que el

stás ha

ndió, cegadora

martilleando con

eniendo una botella de agua. Estaba sin cami

stel. Miró

en el calendar

leaños -dij

te, sí. Er

z era espesa por el sueño y la sorpresa-. Ni siquiera V

stelito sentado en

espierta sola p

que estaba boca ar

társelo, pero

alla. La galerí

os de

os de un hombre durmiendo. Fot

uró, desplazándose-. Tie

Daniel. Cada

lo se veía a sí mismo. No veía la gentileza en los ojos

no podía

llo. Su ego se pavoneaba. Se estaba deleitando

y se inclinó so

iénd

Qu

. Enciénde

ron mientras enc

lló, ilumina

deante, la dureza de sus ojos pareció suav

la

años a ti -ca

estaba viendo a él. Estaba viendo

mpleaños,

ombre. El nombre m

cumplea

s. El humo se enroscó en

n deseo

había

udriera, y que

r el futu

na rebanada de pastel y s

-asintió-

taba consumiendo la ofr

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