img LOS TRILLIZOS DEL CEO VIUDO  /  Capítulo 3 TRILLIZOS | 7.69%
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Historia

Capítulo 3 TRILLIZOS

Palabras:1013    |    Actualizado en: 06/01/2026

ítu

V

nciosos, luces blancas que iluminaban sin parpadear, pisos pulidos que reflejaban cada paso como un espejo implacabl

rastando con los ojos hinchados, como si las noche

suave, casi maternal-. Hoy

garra, impidiéndome respirar hondo. Pero no podía dudar ahora; no despu

scuro y expresión hermética, un au

in saludos innecesarios-. Cuant

do envuelto en control, como

oz monótona, pero yo apenas registraba las palabras. Mi mente volvía una y otra vez a mamá: su respiración entrecortada, su cuerpo convul

me recosté en la camilla, el

contigo -susurró, su palma

o cada movimiento de la doctora como si

fluido invasor, y luego nada más que el zumbido de las máquinas. C

ijo la doctora, con un

terror contenido. Jorge solo asintió, pero s

n miradas esquivas, citas médicas que me robaban las tardes, descanso forzado que no calm

ciste? ¿Nec

llevo las vitami

mbio, era pu

las siete

resión. Lle

cón. Nunca una

ositiva. Camila lloró al teléfono

¡gracias! Lo log

solo

remos los contr

a el ultrasonido, su tono era in

vengan los t

ctora aplicó el gel frío en mi abdomen -un escalofrío que me re

tido

t

ter

deantes, tres rit

una mano a la boca, los o

ra-. Tres embriones implantados con éxito. E

como si el cuarto s

ó en llanto,

tres! Tres vida

acto visible en su rostro pálido. Cuando al fin ab

cias

decía de verdad, sin filtro

nsaba las manos. Ser subrogada ya era un peso aplastante. Serlo de tres... eso c

ia el hospital para ver a mamá. Estaba sentada en la

extendiendo una mano

erpo empezaba a cambiar: una hinchazón sutil, un cansa

engo que d

s ojos iluminán

lo que sea,

el aire quemánd

embar

lo había visto en meses, un

la boca con las manos temblorosas-.

garganta se ap

razo subrogado. Para mi jefe y s

uió como una vela en

ró, procesand

la voz temblándome-. Para pagar

o por su mejilla pálida. Pero cuando ha

. No por el sacrificio

sus manos frías, o

: no olvides que tu

atiendo dentro de mí y una aferrándose de

tí, las palabras am

, entendí que nada volvería a ser igual. Los Valdez habían re

de la Lucía de antes. Tres latidos me

inos entr

nes para

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