/0/22057/coverbig.jpg?v=77e3055735fea3f157c74e7636511b21)
cesa de la mafia perfecta, tratando a mi h
fue exactamente
una de miel. Me arrastró al sótan
lí. No para ayudarme,
ra madre con arsénico, observando con alegría có
, Fina -se burló, cortando mi pi
ahogándome en mi propia sangre y
permanec
rando un pecho que esta
i buró marcaba el
mañana en que debía firmar el contrat
pel sobre
a, lo firmé con
ata y observé cómo las llamas
. Empaqué una pistola
a a T
peligroso como para ayudarme a destrui
tino, crucé miradas con el homb
Caballe
para convert
ítu
fina
ierra cortando mi piel me despertó gritan
dad y sangre seca. Me arañé el pecho, esperando encontrar el tajo que L
isón se pegaba a mi cu
el sótano. No
a de noche. La luz me cegó por un segun
mayo d
Cinco años antes de que Luca Valencia, el hombre con el que se supo
enegro era pesado, sofocante. Abajo, sabía que mi padre probablemente estaba bebiendo
r crema y vinculante. Un matrimonio arreglado con Luca Valencia,
aba con cada segundo. El pavor de la cámara de tortura se desvanecí
a la mirada tenía veintiún años, era hermosa e ingenua. Pero sus ojos e
el co
afia perfecta. Había intentado ser amable con Mía, la hija ilegítima de mi p
d me había co
. Usé el encendedor que Luca me había regalado por nuestro c
. Danzaba, hambr
papel se enroscó, volviéndose negro, luego ceniza. Vi cómo las
bocanada de aire profund
del cuadro de la Virgen de Guadalupe, una caja fuerte cuya combinación mi
mi pa
e papel membretado. No escribí una d
nun
Era todo lo
lso. Era algo decorativo, para una dama, pero aún podía
staba oscuro. Me moví como un fantasma, como había aprendido a mo
icio. El aire nocturno se sentía
amino de entrada. Había llamado al ser
ntó el conductor, observánd
opuerto
desp
na -su
era una selva. Y en la selva, no necesita

GOOGLE PLAY