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sus ojos café claro, cargados de una madurez prematura, observaron el movimiento más violento y sile
tía no era solo tristeza; era el abismo de la incertidumbre absoluta. A su lado, sintió el apretón de la mano pequeña de
mujer, dejando tras de sí un silencio que su madre intentó llenar con esfuerzo y sudor, hasta que un cáncer agresivo la arreba
ra olía a ausencia y a ropa guardada. Los vecinos, conmovidos por la tragedia pero limitados por su propia pobreza, organizaron una colecta para el funera
ró Ana Laura frente al retrato de
uestos de verdura. Su belleza morena comenzaba a florecer entre el polvo y el bullicio, pero ella no tenía ojos para los halagos, solo para el bienestar de su hermano. Inven
lía dieciocho años. Se había convertido en una mujer de una belleza impac
migo, desde el otro extremo del mercado
mate hoy -respondió ella con un
é bien, te
a mientras limpiaba e
ado a los diez años, era su único confidente. Él conocía e
uso Miguel-. Llevamos a Diego
segurarme de que haga
stió él con una sonrisa-. Te
jame ver si tiene
ra sintió el alivio de ver
! -exclamó ella mientras de
spondió Diego desde la habitación,
aces? ¿Y
ña Magda me tr
hago la ce
a, jugueteando con sus
difícil, pero ya no tengo
pecho. Cada gasto era un cálculo matemático es
Hoy mismo te compro los q
digas así, que
on fuerza-. Oye, ¿tienes mucha tarea? Me encontré a
ada! Solo una y la ter
on por un momento que el mundo era un lugar hostil. Jugaron y rieron, permitiendo q
on Tomás. Mientras organizaba las ofertas de tomates, el timbre de su celular
mo? ¡Ya voy
-preguntó Don Tomás a
escuela, Diego se de
ete! -autori
l llegar a la enfermería, la directora la recibió con una expresión
iene mi
smayado -explicó la rectora-. Una pregunt
acariciando con ternura la cabeza de Die
ieron en los días siguientes. La angustia se volvió una sombra permanente. Finalmente, el médic
ios estudios y los resultados
ntó ella, sintiendo que el
hacerle u
preguntó ella co
specha que tengo. Pero es un procedimiento un poco costoso. Te ayud
s. Al contar los billetes arrugados, sintió que el mundo se derrumbab
llevas al seguro
e años finalmente brotaron con furia-. Allí dejaron morir a mi mamá. No hicieron nada m

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