TULO
para tener acceso a su cavidad bucal, el hombre sintió como su corazón repiqueteó con mayor fuerza y una corriente fría lo
tratando de abrirle la camisa para acariciar directamente su piel, de hecho logró soltar varios botones y el deseo bulló dentro de ella
s emociones tanto tiempo frenadas, amenazaban con desbordarse, sobre todo porque ella se acercó más, restregándose como un
gió, aparecieron los ojos grises de Gálata mirándolo con tristeza y de manera acusatoria y
rior, pero no era momento de continuar pensando en ella, si no de frenar es
sorpresa en la mujer, quien en ese momento lo miraba con
que tú también me deseas, aún nos amamos, por favor dejémosno llevar -expuso la mujer, llevando
a nada más, te lo dije, no estoy interesado en volver al pasado, lamento ese mar de confusiones que se generó entre nosotros, lamento
e haya estado en pausa durante siete años, solo esperando una explicación de tu parte y esperar que ahora tir
uve la culpa de lo sucedido
res años y actualmente mi esposa está embarazada y ella es una mujer buena, no pude haber encontrado a alguien más maravilloso
ió como si le hubiesen propinado un fuerte golpe, sint
o casi al mismo tiempo de haber terminado con ella-. ¿Te casaste con ella just
hice novio de ella a las dos semanas y en ese mismo tiempo le pedí matrimo
s conmigo? -preguntó sintiéndose doli
dejé, ella fue mi refugio y decidí casarme, además siempre supe de su enamoramiento hacia mí, en silencio
mujer, más él se mantuvo sumido en sus
te, todo le parecía tan complejo, porque nunca se permitió sentir emociones, si antes del
as ella se había dado toda, otra vez el remordimiento hizo su aparición, lo c
s que yo ya no estoy disponible... nuestro tiempo pasó y no hay vuelta d
hora no quiero fallarle a mi familia, los amo, son mi hogar y el lugar donde renuevo mis fuerzas y mis energías, el olor de ellos inunda mis sentidos, m
y la abrió para alejarse, ella lo de
s peticiones para hacerte, no me las niegues, por favor -ind
mientras su corazón golpeaba con frenesí en su pec
ó la mujer con una mezcla
estó, mientras un susp
e miró con admiración y yo no me ponía celosa, porque la veía muy niña para creerl
arlo por siempre en mi corazón -quizás estaba siendo egoísta
n momento la mente le quedó en bla
su boca, ella respondió con mayor ímpetu del debido, invadien
seguiré esperando por ti -lo abrazó una vez más y ensegu
¡Lo había perdido para siempre! Y aunque estaba segura que de insistir lo haría caer, no podía hacerlo, porque ella jamá
qué su vida se volteó de repente, no supo del significado de la felicidad, durante
nsistente, se levantó, se limpió las lágrimas,
raste? -interrogó su madre al otro la
me dijiste que Matteo se casó con
Además, nosotros nos centramos en ti, tu padre al trabajo, además, desde Vipiteno a Roma hay muchos kilómetro
oria, no quisiste saber, ni buscar
pensé que no sería capaz de continuar sin mí. Mañana mismo me regreso a Vipiteno -cortó la lla
guntándose quién tocaría la puerta. Al abrirla, observó a ese hombre con una sonrisa g
Cómo supiste que estaba aquí?!
*
dientes, entretanto no dejaba de pensar en su encuentro con Helena, era recurrente, se golpeó varias veces la frente con la pared sin im
rimonial y no la halló, por un instante sintió miedo como nunca, salió corriendo a la habitación del niño y allí la encontró
ama donde Gálata abrazaba a su hijo,
n mi vida? -pregu
o luego le daba la espalda, nunca le daba un gracias, o amanecía abrazado a ella, se acostumbró a la rutina, al punto de robotizarse sin darse cuenta. Ver a Helena lo hizo darse cu
cuenta de que fue un acto inconsciente. Pasó sentado en ese sillón po
ó ternura y su corazón se encogió en su pecho, al verla con una expresión de inocencia, sus ojos se aguaron, se sent
calmar su ansiedad, tuvo la impresión de que su esencia le llegó a su corazón, ella se giró y colocó su nariz en el pecho, sintió su piel erizarse y una es
arició el vientre donde crecía su hijo, su cabello cayó en su pecho, su aroma suave, sexy y sedu
aba por Dios que a partir de ese momento iba a demostrarle su importancia, i
atteo acercó su boca a los de ella, recorrió el borde de sus labios, sentía su corazón tan
el interior de su boca, explorando cada recóndito espacio de su interior, si
ciones a flor de piel, las cuales no sabía cómo definirlo, aunque por los momentos no pensaría en e
e. Suéñeme que le va a g

GOOGLE PLAY