La heredera maldita: ahora soy su pesadilla / Capítulo 2 Estás comprometida con el heredero Bailey | 1.33%acob metió rápidamente la mano bajo la cam
na fotografía descolo
ta es nuestra familia,
iendo en brazos a una niña que parecía una muñeca de porcelana. Ambas s
ine. Sus rostros tenían la misma forma delicada y, cuando sonreían,
tuvo la re
a había reconocido al instante
olvimos locos buscándote. Mamá se sumió en el dolor. Se aferra a tu muñeca favorita y susurra tu apodo de la
favor, vuelve a casa. Mamá está enferma, nunca ha de
ontigo", respondió con
ntó cómo había logrado encontrarlo
iniciativa de personas desaparecidas que unía Arcania y Uriga
antes era simplemente un escolta del
resultaba imposible explicarles todo lo que había soportado y la
ue la verdad so
ido víctima de la trata de personas en Uriga
a hubiera vigilado más de cerca años atrás, t
a partir de ese día, apoyaría a su hermana y n
odo el camino hasta que
salió corriendo, aferrada a una muñeca desgastada y sucia. "
su hija, y la esperanza brilló en sus ojos. "N
ija en un abra
dó rígida, abrumada por la en
la madre que había perdi
os, conteniendo una oleada de emoc
a. Nunca más dejaría que nadie
erta se abrió con un ch
n el marco con una expresión fría e indiferente. "¿Así que por fin aparece la verdadera hija?
Basta de la conmovedora reunión madre-hija en la entrada. Me da asco. Entren de una vez, ¿q
as? Esta familia te ha cuidado durante más de d
¿Para qué? ¿Para cuidar a una madre que perdió la cabeza y a un padre mori
, apretando los puños con l
fibra sensible? Adelante, disfruta de tu pequeña reunión. A partir
desdén, desapare
lo entendió tod
de la familia Clara, ansiosa por marcharse en cuanto surgiera l
ela reapareció, arrast
o? ¿Ahora que has despojado a la familia Clara de todo
Muévete! ", chilló Dani
Acto seguido, le quitó rápidamente la pulsera d
ás que una ladrona, alguien q
. "¿Qué crees que haces, ma
d, dejando que Daniela se desp
su contenido -pulseras de oro, collares con incrustaciones
obablemente todo lo de valor que
tención de dejarlos sin u
a, con los ojos desorbitados mientras se ap
que esos objetos eran la única forma de
recibía solo para sobrevivir,
el pie y le clavó la bota
aire mientras caía en el patio embarr
palabras frías como la piedra: "Lárgate. Si v
astras, lanzándole a Nadine una mirada llena d
eciosas, y se burló: "Quédatelas. Piensa en ello como un re
olvida, felicidades, Nadine. Estás comprometida con el heredero Bailey. Ese al que to
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