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sta de Marí
en las elecciones difíciles, en los sacrificios que nadie veía. Y precisamente por eso nunca le exigí nada a Michael. Nunca reclamé
masiado pronto, mi padre quedó devastado desde entonces y la depresión lo consumió hasta el punto de intentar quitarse la vida, dejándole secuelas que le im
, sino por pura necesidad económica. Cuidar niños pagaba mejor que muchos trabajos precarios y yo era buena con ellos. Dem
ualidades se volvieron imposibles. Él nunca supo que fui yo quien pagó, porque lo hice mediante una donación anónima directamente a la facultad. Al final, su d
bujar, vivir del arte. Los trabajos fijos nunca duraban. Cuando duraban, pagaban poco. Decía que era temporal y que el día en que lo descubrieran
facultad, Michael hablaba entusiasmado sobre la cena de esa noche,
a hoy de París. ¡Parece que estuv
í. Mi prima era hermosa, segura de sí misma y, a diferencia de mí, rica. Y solo con saber que él había estado enamorado de ella en la adolescencia ya me pr
otra mueca al darme cuenta de que revisaba las redes sociales de e
un evento esta cena
ael se giró hacia mí y,
ayuda para elegir un regalo. Es un
e. Mi corazón dio un salto tan vi
idado callado, de amor sin exigencias. Michael por fin había entendido que lo
ó un anillo delicado, pero demasiado caro para la situación económica de él. Claro que me encantó y, sinceramente, lo encontré un
e pidiera la mano. Le contaría sobre la donación anónima a la facultad, le explicaría que el trabajo de ni
la joyería, le e
pedirme
ta llegó a
r fin. Ya
a como siempre, acaparaba todas las miradas mientras hablaba de su
o yo sabía por qué: esperaba el momento perfecto. Sería cuando Letic
mi segundo nombr
antó y dio unos golpecitos suaves en su copa con l
ue hacer -dijo, vis
ba a desmayar allí mismo. Hice ademán de levantarme de la silla... pero me quedé a medio camino, congelada, sin sent
ró hacia él, Mich
? Estoy enamorado de ti... y esper
el mundo no se había acabado. Solo
lausos y que nadie notó mi existenc
oca de ella. Yo me quedé allí, sentada, inmóvil, sintiendo algo que hasta entonc
. Se levantó de su sitio, me tomó de
ijo, sin pedi
asando, una única certeza se formaba dentro de mí, pesada y amarga: para Michael nunca ha
ir salir de ese lugar, mi vida tomaría un rumbo c

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