a toda prisa tras s
iliar estaban destrozados por el suelo. Su hermano, Leroy Evans, no aparecía por ninguna
pasado? ¡¿Dónd
lpe. "Los Evans no han dejado que Leroy se fuera", sollozó Kamila. "Me echaron y me advirtieron
ebró. "Le haría
ndigna
le pusieron blancos. La rabia le ardía en el pecho al c
ger el estropicio. "Leroy siempre ha sido débil desde que
é de vuelta", aseguró Lena, con
ana no podía intimar con Dylan, tenía c
a rescatar a Leroy de s
ivir de un puesto de comida callejero. Tras terminar sus estudios, Lena había luchado por
enían ninguna intenció
a que se desharían de ella en
dre atendida, Lena fue a
de diseño. Al percatarse de la presencia de Lena, fingió i
do la angustia. "Alana, por favor
, pero aun así seguían tratan
l mundo. Se acercó a Lena y la agarró con fuerza del cuello. "No lo olvides, Lena: tu familia
se limpió los dedos con una toallita húmeda como si hubiera tocado
superioridad. "Tr
reció al inst
, ordenó Alana con
encima, abofetearte y gritar: 'Soy una basura, y mi madre también'", dijo la otra con
sus manos, impotente. Sabía que Ala
brazos. "¿Qué pasa? ¿No sabes arro
voz baja: "Si me arrodillo, se me harán moratones en las rodillas. Al s
ue le cruzó la cara de una sonora bofetada. "¡De tal palo, tal as
argada de veneno. "¿Aspiras a repetir hoy? ¡Qué pena!
eprimiendo la humillació
, más delicada que nunca. Las duras teclas se le clavaron
lo un juguete bajo mis pies. ¿Qué te hace pensar que alguien como tú
o se m
ves? Tal vez debería llamar al centro donde está tu herm
mejillas de Lena mientras alzaba
de llaves resonó desde el exterior. "
uficiencia de Ala

GOOGLE PLAY