pel viejo la rodeó como un abrazo asfixiante. Se sentó en la silla de cuer
ajo una montaña de manuscritos no solicitados. Dentro, dos doc
d -susurró Elena, f
tores diferentes: Víctor Hugo Aranda, el novelista histórico más vendido de la editorial, y Clara Vall
ísico y presupuesto de marketing, que era técnicamente imposible de duplicar. Peor aún: el contrato de Clara Valle incluía una penalización
algo que
ral, con una carpeta bajo el brazo y una expre
contratos-. ¿Cómo pudo mi padre firmar dos e
a con cuidado y se ac
quería irse a la competencia. Tu padre, en un arrebato de generosidad o quizás simplemente porque ese día no recordaba la cena anterior,
taba adjudicado, nos demandará. Y si Víctor Hugo se entera de que le estamos quita
soltó Marcos, evitan
lofrío. -Lo sabe por
se fusiona con Vértice Digital, él puede absorber la penalización de Clara y mantener
. La sombra de su padre, proyectada en l
os. Él no quiere los libros, quiere los cadáv
ante-. Julián no sabe ni qué día es hoy. El "Contrato Fantasma" está
ro con los cristales tintados estaba aparcado justo frente a la puerta principal. No necesitaba ve
dijo Elena, aunque sabía que era una
s egocéntricos de que compartieran un espacio que no existía, o para encontrar una grieta legal

GOOGLE PLAY