/0/23486/coverbig.jpg?v=88ca4a6649239227e0ba85a729e4dc84)
ente al inodoro. El olor a comida que venía de la cocina del apartamento vecino había sido suficiente para provocarl
-susurró para sí misma, r
nio que la había acompañado desde aquella noche. Pero algo en su cuerpo había cambiado, y ya
una mancha del suelo, Olivia sintió que el tiempo se congelaba cua
. Estás embarazada -dij
do se
todo lo que p
lla. Un zumbido llenó sus oídos mientras su mente inten
ria, como un martillaz
de hace d
con Kingsley por teléfono, había corrido al apartamento de su mejor amiga, Mi
Al empujarla, escuchó los gemid
ey y M
y su me
ó corriendo, sin rumbo, sin pensar, hasta terminar en un bar del centro,
o... era
cido. Luego, la cama de un cuarto de hotel. Gemidos.
vacía. Su cuerpo le dolía. En especial entre sus piernas. No había ninguna nota. Nin
estaba em
quién era el padre. No quería saberlo. Solo sabía una cosa con cer
que decidirlo no i
aquel niño no
ón inesperada, ni u
torio doloroso de todo lo que Ol
jo de un desconocido. No quería recordar la noche que intentaba borrar, ni la traición de Kingsley y Mi
ño cuando lo que sentía po
rmeras, las madres sonrientes, los anuncios de maternidad en las paredes. Todo parecía est
a doctora retumba
s emba
interior la que
bé es tu
a consulta de la doctora. Abrió la puerta de golpe
nas era un susurro-. Yo
. Su sonrisa se congeló al instante. La miró con una mezcla de sorpr
, aunque había o
n paso más, aferrándose con fuerza al respaldo d
n la voz rota, ahogando las lágrim
jer de rostro maduro y gesto estricto, bajó lentamente los papeles que tenía en las m
dijo finalmente-. Pero aún así debo advertirle que n
chos otros de su generación, por qué los jóvenes de hoy en día eran tan irres
cultad. Las lágrimas aún brillaban en sus pestañas
Inspiró profundamente-. Mi decisi
nchados de tanto ll
n todo para el procedimiento, Olivia fue llevada a la sala de operaciones. Estaba sola, con una bata fina cubriendo s
Tan plano, tan inofensivo... pero dentro de
ariciando con una mano temblorosa la tela que cubrí
ieron en el silencio
ar cuando, de repente, un estruendo
con trajes negros irrumpió en el quirófano. La tensión se hizo es
exclamó la doctora, dando un paso
ió demasia
tamente hacia Olivia. Ella apenas tuvo tiempo de gritar antes de que una aguja atravesara
es un hospital! -g
trar -claramente el líder del grupo- sacó un fajo de billetes gruesos del
í. ¿Entendido? -dijo con u
seco, esparciéndose como una senten
omo habían llegado, llevándose a Olivia con ellos, un
ía quién
on mucho poder.

GOOGLE PLAY