ar
a, siento un cuerpo junto al mío y la sens
ngela y, aunque todo mi cuerpo se pone a la defensiva, no puedo moverme. Mis manos se vu
te. Siempre estaré indefensa ante él o cualquier lobo de bajo rango, porque una hembra sin lobo es casi como una humana: débil, sin d
resionadas contra mi piel, abriéndose paso en mi carne
iedo, pero, si acaso lo ha n
s manos me acuna el rostro y su
rzado y ajeno que no puedo
-es lo primero que e
algo erróneo. Pero se deshace de él rápidam
igo. ¿Qué es lo raro? ¿De
o oscuro detrás, casi la
as nunca sucedió. Casi, si no fuera porque aun puedo oler a esa mujer en
ucha y se cambió de ropa
sí pudiera borrar el rastro de sus dedos en mi piel. Incluso si quisiera perdona
uerta, sintiéndome más segura aquí que a su lado. Es g
ar donde me sintiera más a salvo que en sus brazos. Ahora solo si
rme convencer. Ya me demostró lo agresivo que puede llegar a ser -. Ve con tu otra mujer si así lo quier
si aún insistiera en mantener la fantasía de que no se comp
qué estás
en cualquier momento la careta fuera a caerse y entonces me atacará otra
ta, haciendo un gran papel
o. No soporto mirarlo a la cara. No soporto a este hombr
tacaste? Mira lo que me hiciste, Noah. -Le muestro las marcas de sus garras en mis brazos, moretones profundos y heridas que apenas se han cerrado y que no van a borrarse en un buen tiempo ya que incluso mi proceso
as y la evidencia de su maltrato. Me sorprende encontrar lágrimas en sus oj
voz suena amortiguada bajo
me molesto e
de identidad y me apresuro a la cochera para tomar mi auto. Los sirvientes me miran, mas no dicen nada. El portero intenta persuadirme p
oah me pidió no dejarla salir sola, tambié
iguió mi reemplazo, ¡entonces que se quede con ella! A
a -. Si quieres detenerme, entonces llamaré al Alfa para que él mismo v
n un nerviosismo nada propio de él, abre la reja. Yo piso el acelerador y conduzco a la
dad. En realidad, no creo q
e lamento por cómo resultaron las cosas. Una parte de mí quiere regresar y perdonarlo si él promete que borrará a esa mujer de su vida y que no vo
vez en la carretera vacía, e
como ser la pareja de un Beta, y sé que cualquiera en la manada me diría que debo perdonarlo pues en mi situación no hay nada mejor que seguir al
a una sin lobo como yo, la manada me despreciaría por tener la osadía de rechazarlo cuando ha hecho t
única esperanza. Y si elige a su hermano por encima de mí, si a
eltas entre sollozos y maldiciones y no me detengo hasta llegar al enorme portón custodiado de la Mans
, los guardias se me acercan con espadas envainadas y me hacen retroceder hasta que mi esp
paso más,

GOOGLE PLAY