img Todo es gracias a Cerbero.  /  Capítulo 5 Cerca, muy cerca. | 50.00%
Instalar App
Historia

Capítulo 5 Cerca, muy cerca.

Palabras:1292    |    Actualizado en: 16/06/2026

r culpa de sus ojos porque, por alguna maldit

n es un tanto incómoda. Mejor regreso a la habitación a descansar. -Traté de levantarme, pero no pude. En cua

te dejaré ir -dijo

asta que encontré su mirada. No quería,

z? -pr

ujó una pequeña sonri

ho eso. La vergüenza se intensificó porque, en s

é ti

pie y, de un momento a otro, su rostro estaba muy

parejita de enamora

qué no sucedía tal cosa? Me alejé unos cuantos centímetros del rostro de Elio

té, sintiéndome extraña y

se estaba burlando, lo sa

e soslayo a Eliot; había bajado la cabeza y no nos estaba mirando. Sus manos seguían alreded

ntió-. Con unas compresas frías pasará el dolor. -

d se fue con él. Oh, Seño

s bien para mi boda, h

dentro de dos días, tiempo más que

las compresas

pués y llevarla hasta su cu

verla. ¿Eli? ¿Qué tipo

sola -m

Fran, mirándome de nuevo-. Dej

está Cerbero? -Quizás estaba escapando un poco de

to -contestó Eliot, esboza

or lo menos

omen

ervé con algo de celos al chico sonriente. ¡Bien! Admito que estaba celosa de que mi me

r un escándalo -intervino m

ndería, mucho menos lo comprendería-. Cerbero no es una simple mascota. Es mi mejor amig

que empieces a tener amigos. -Sus ojos color verde azulado fijos en mi rostro, como si

vio que tuve fue cuando estaba en el último año de instituto y eso fue hace poco menos de dos años. Sí, tal

-afirmé-, y novio.

..-. Eli, discúlpanos. No hagas caso de nues

en mí, continuó-: Por mí está bien, entiendo. -Giró s

na. No tardó ni dos minu

-Fran se levantó del sofá-.

Eliot, tendiendo

y acepté su ay

uturo cuñado-. Mejor llévala en brazos; tiene el pie muy hinchado. -Mi

está

ejó en mis manos las compres

La vergüenza trepaba por ca

resa en una de estas, mojó otra y comenzó a palpar mi pie con ella. Noté el cuidado que tuvo para no mojar la cama ni la alfombra

algo? -

levante

de nuevo en el baño. Cuando regresó, se sentó en el borde de la cama,

s gestos. -Me acomodé mejor en la cama, inclinando la espalda contra el cab

tó con la mía. Ese atisbo de nostalgia aún seguía impregnado en s

tido el pie herido. Maldije por no haberme d

dejaba de molestarme con sus comentar

ntó cabizbajo-. Y, siendo honest

abía

quise decir eso, pero a estas alturas ya d

s? -preguntó, retirando

eron de la nada-. Pero

o a ti, al parecer. -Ladeó la cabeza hacia un lado y dibujó una grácil

un poco

cir. Me removí un tanto incómod

más la distancia-. ¿

a. las palabras parecían

y esp

dmiré sus ojos color marrón claro; habían recuperado ese brillo tan peculiar. Estaba

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY