nto de revelar su identidad secreta es fingir que tus
n los ojos muy abiertos
quellos hombres armados estén allí por casualidad y él no sea más que un fanfarrón. Espera que no
estar más
puedo permitir
ir abre la boca para respond
esgarrado que apenas necesito fingir: los moratones de mis costillas son muy reales. Dejo caer el peso contra
deo-. Alista
retumba e
a. Me levanta como si no pesara nada. Hundo el rostro en el hueco de su cuello y aspiro su aroma
ra mirar por encima del hombro a las tres perso
hace con una sere
que han hecho, la pobreza será el menor de sus problemas.
á desplomada contra la pared, con las manos demasiado
espera una
ldas forman un pasillo hasta un todoter
bandona mi cuerpo. No me aparto de inmediato. El coche está caliente, un lujo que llevo t
os demasiado urgentes para un homb
ia privada. Nos reuniremo
sp
abrigo sobre los hombros. Mi voz sigue ro
ctamente, pero el bebé est
s se estrechan mientras examina la sangre seca de mi labio, el moratón de la
or
tair Wolfe, no se limitarán a tener miedo. Te verán como una oportunidad. Mi padre intentará venderte su fábrica en ruinas antes de que termines una frase.
los
is heridas con una
a, con un deje de humor oscuro-. Creo que pued
caria. No quiero que utilicen mi nombre para abrirse puertas en esta ciudad. Prefiero que crean que m
guarda
r a pocos centímetros del moratón de mi mandíbula.
. En la pantalla aparece el nombre
acepta la
for
che me permite oír
tero del sótano durante setenta y dos horas, sin comida ni agua. La madras
ir. Mira a través del cristal tintado haci
su presencia dominante a mi lado,
el significado de una deuda. Que sepan qué ocurre c
que le
bsurda en el pecho. Me obligo
e Alistair-. Deja que se pregunten
dido,
aparece unos segundos en la pantalla mientras coloca el
spacio lleno de cristales y muebles volcados. No parece un matón, lo que vuelv
e y apoya el cañó
llan y cae al suelo con las manos levantadas en un gesto inútil de rendición. T
kson con ligereza-. No tolera que maltraten lo que le
as y Lydia y les ind
s resulta igual de entretenido cuando el blanco no es una embarazada
eva una man
¡No!
ta el segur
sta para que una lágrima res
. Si alguno se contiene, la cuent
Después, el arma contra l
lpa. Ni siq
a a L
a resuena
o sus ojos se endurecen enseguida. Devuelve el g
on, aburrido-. Fal
Lydia golpea a Thomas. El sonido de las bofetadas llena la est
y la nariz de Thomas sangra. A los ochenta, ambos tienen
el otro. Llora
tima bofetada, caen al suelo, sol
cia Chloe, que tiembla tanto
ora
ña a dos gu
abierta. Asegúrense de que recuerde p
a delante, con la fren
agan esto. No la
irma que apunt
corre la espalda
mano cálida
á a tocarte -
o debajo hay algo más suave. Asiento
an a contar. Chloe no tiene fuerzas para defenderse. Rec
queda el llanto de las tres
a frente al espejo del perchero, uno de los p
la últim
ada que me sa
el tra
el teléfono para mostrarnos cómo los arrastran escaleras abajo, más allá de la
os tres tropiezan ent
na sola gota. Permanecerán aquí exactamente setenta y dos
ano en la p
prendente todo lo que uno puede pe
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