/0/25778/coverbig.jpg?v=20260911160736)
Veyra Solenne decidió darle una sorpresa. Volaría hasta allí, llamaría a la puerta
tiva. Aunque le dolió pagar tanto por
cuando la mujer que ocupaba el asiento contiguo soltó una risita. Era impecable,
s volado en c
ó una sonri
es una empresa o algo por
a perfecta-. Pero mi benefactor sí. Si no via
ó Veyra-. Deben de ser
subordinada. No paro de cometer errores que le cuestan u
esidad de term
espalda de Veyra, aunque no h
o también tiene una compañera de traba
ás ca
ida la recorrieron de a
mi benefactor debe de te
minó l
e tocarla le resulta insípido. Mucho menos
go con esa oscura certeza que ll
-continuó la mujer, satisfecha de sí misma-. As
Veyra reparó en el
mo corte que el de la alianza que
edó i
se dijo. *Cálmate. Que dos anillo
ía apartar la v
voz que hasta a ella le result
la mano para admirar cómo la piedra atrapaba la luz
e vaciaron l
mara-. Pero el día de mi cumpleaños tuvo un aborto esp
Veyra se llevó u
esperada, tres meses de embarazo y después nada salvo sangre sobre el cemento congelado. Caspian había p
llo ta
la voz quebrada. *Tendremos otro beb
despidiendo gente. Ahorremos ese dinero. Cu
que se trataba de un sac
do su propia alianza a una m
anillo de su esposa
contempló el reflejo de la luz sobre el diamante-. Pero esa vieja se cree superior s
nto -añadió casi con amabilida
ó al dobladill
debe de pagarle una fortuna a
pada. Se inclinó lo suficiente para que s
. Esa pobre idiota ni siquiera
-
lo oculta? -p
obstinación estúpida, que existiera una
ció sus mejores años matándose a trabajar a su lado mientras él lo levantaba todo. Si fueras hombre y por fin hubieras
: mejillas hundidas, ojeras y diez añ
nía mejo
parecía a
ola con la cálida frialdad de quien valora ganado-. Unos retoques estéticos n
no res
a mis gastos -añadió Xiomara sin que nadie se lo
pasando esto? -se ob
e de junio de
se las uñas, aburrida
hasta que los nudillos
de
ado quinientos mil dólares para una
odos sus conocidos y había regres
ngo*, le había dic
r su cuenta, pero aun así vio morir a su madre porqu
ra su cabello. *No sirvo para nada.
las lágrimas en lugar
nías. Eso basta. Solo
mo un hombre que se ahogaba y ju
los otros ciento cincuen
on verdadero interés-. La madre de esa mujer nec
u mirada en abs
le guiñó
pagarlo. A
el dinero -dijo Veyr
lia y sin ningún lugar adonde ir. Si algún día descubría que me mantenía, no se atrevería a montar una escena. -Xiomara
miedo de q
do todo cuanto podía y la dejara creer que se lo había dado todo. Estaría demasiado agradecida y se se
de un detalle sin i
ía nos descubrían, su preciosa esposa no podría abandon
antes de decidir
-chilló Xiomara, llevánd
GOOGLE PLAY