ra ch
de una mujer tan sofisticada, sino un alarido crudo
cta calma profesional, pero su mirada estaba alerta. Se interpuso entre las dos, ocultando a Veyra de l
guida. Siempre lo hacía.
idos como si tuviera que sostenerse el rostro. Cuando miró a Veyra por en
on la que se mira algo
con voz lo bastante alta
mirando. Las cabezas se
do tiene una amante, ¿verda
sonrisa pequeña, cruel
rojó encima
azo. Ella jadeó y se echó hacia atrás, agitando inútilmente las manos sobre el pecho. La azafata se apartó pa
blusa arruinada. A la mancha anterior de champán acababa de sumarse o
egó el jefe
mbre estaba bordado con hilo dorado en la solapa. Le bastó una mirada para comprender la escena: Xioma
sternación serena y profesional que, de
señora Vale es una pasajera VIP. Está vinculada directamente con Caspian Thorne, directo
tible, como si aquel nombre tuvie
to, signif
e se mantenga alejada de la señor
utió. Regresó
uslos y presionó con fuerza. Después sacó el
rib
stás ahor
sta llegó
aja de comida para llevar a medio terminar y el mo
acompañada d
inero para
ó mirando aqu
pos
to como si sig
a con el vuelo, algo sobre la hora de llegada.
no res
iso momento estaba
ndió a su lado y la voz de
aba cálida y grave, muy distinta de la que él h
se
abía dejado
ariño» a
no importaba. Le aseguró que en ese mismo instante estaba transfiriéndole
bule
ra que usó, sin
la y una noche que haría qu
razos hasta que los nudill
Repasó los últimos meses en busca de aquel momento. Un cumpleaños. Un aniversario. Alguna n
contr
exi
aba agotado, siempre convencido de que pronto se sentiría mejor. Ella tuvo paciencia.
rque necesi
a que aquello n
éfono
sp
caciones, la llevaría a su restaurante favorito, el de los fideos
añadió u
el mensaj
espo
aja de terciopelo y se la entregó con una leve inclin
e oro y nácar. La luz de la cabina
a y la leyó en voz alta, quizá
misma. Siempre
rminó, mi
a había r
lguien que ya se co
detuvo junto a Veyra. Llevaba otra caja d
abr
ior había u
luz congelada. Veyra no entendía de diamantes, pero sabía reconocer una joy
a entregado
licó el jefe de cabina con estudiada
a ag
e disculpe con
ntario confidencial. Bajó la voz, qui
lo día el equivalente al valor
rante mucho tiempo mientras
nto minúsculo. En todas las comidas que se había salta
e y en aquel dinero que había ex
de Chanel del colo
discu
sta alzó la vista con una expresión perezosa y satisfecha. Aún mant
darte dos bofeta
N
r el diamante
ue parecía posible. Un sonido sólido, definitivo.
a la a
deó y la mejilla comenzó a arderle. Las azafatas acudi
elto hacia el diamante
evolvió la
ó. Simplem
chasquido limpio y seco. La cabeza de Xiomara giró hacia
ez no
eta, con las dos m
je, solo las ruedas golpeando la pista. Recordaba haberse levantado en el pasillo
lación. Cómo se instalaba bajo la piel. Cómo podía h
la sala d
nces l
expresión pequeña y herida, y se apretaba una mano contra la mejilla
earon con una rapidez y una
tiempo que no
que las manos le recorrían la espalda a Xioma
yra había perdido a su hijo. Entonces se había mostrado sereno y dueño de
conservab
biera hecho aquello. Su voz sonaba dura y protectora: la voz de un hombre di
un paso
señor
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